| María Márquez vive desde hace 29 años en la localidad
de Aznalcóllar. Ha escrito dos libros de poesía; "Desencantos"
e "Itinerario de la voz". Ambos libros están publicados
por la editorial Padilla. Insaciable lectora de poesía y con una
voz poética que dirá mucho en los próximos años.
Me recibe amablemente en su casa en una noche estival y bajo la explosión olorosa de la dama de noche. Se escucha de fondo una canción de Chavela Vargas. La ocasión es idónea para hablar de poesía...
J. A. MÉRIDA: Hablando del silencio... Tres años ya desde la última publicación, ¿qué te inspiró "Itinerario de la voz"? M. M.: "Itinerario de la voz" es el viaje desde el amor hacia el amor. Un amor que no distingue entre preguntas y respuestas. "Itinerario" es un poema donde da comienzo el viaje desde la soledad del enamorado, tan indefenso, inquieto... y "De la voz" es una serie de poemas en el transcurso del viaje en compañía, con fechas concretas, canciones concretas, lugares concretos, recuerdos y algún que otro puente que para mí es la metáfora de la esperanza. J. A. M.: Todo libro de poemas se puede considerar autobiográfico... ¿Qué diferencias hay entre vida y poesía? M. M.: A veces la vida nos hace sentir como un Calderón atrapado en las aguas de las islas Feroes, otras nos sentimos como la liebre muerta que un tal Beuys mecía entre sus brazos; en otras ocasiones la vida es deslumbrante. Sucede cuando el reloj es invisible y llegan los días lentos, gratos en sencillez. Una no puede entenderse sin la otra. Ambas, -poesía y vida- conllevan vocación, reflexión y un desafío constante. Te hablo de búsqueda en definitiva. J. A. M.: ¿Un poeta busca o encuentra el poema? ¿Cómo surge el poema? M. M.: Nunca me he parado a pensar esto aunque es una buena pregunta y un excelente pretexto para la reflexión poética. Borges escribía en un poema titulado "Arte poética": "A veces en las tardes una cara nos mira desde el fondo del espejo; el arte debe ser como ese espejo que nos revela nuestra propia cara." Según Varga Llosa, había que salir en busca de la inspiración, para Milosc, mi admirado poeta polaco, es un don que nos es dado. Pienso que en ambos casos, consciente o inconscientemente depende de la nitidez del espejo. J. A. M.: ¿Cuándo tomas contacto por primera vez con la poesía? M. M.: A los 12 años, una amiga me regaló para mi cumpleaños "La realidad y el deseo" de Cernuda. Pasé mucho tiempo leyendo una y otra vez ese libro y aún hoy día, regreso a él como a tantos otros... Este libro fue la antesala que me descubrió la Generación del 27, y cada vez lecturas más profundas, como Góngora, Hölderlin, los latinoamericanos, Pessoa y tantos otros... tantísimos... No recuerdo muy bien cómo empecé a escribir. Símplemente empecé, eso es todo. J. A. M.: ¿Recuerdas tu primer poema? M. M.: No lo recuerdo. J. A. M.: ¿Sin embargo puedes decirme si entre tus primeros poemas y lo últimos existe una evolución? M. M.: Afortunadamente, creo que sí. J. A. M.: ¿Qué espera del lector que lee tus poemas? M. M.: En realidad siempre espero silencio y la iniciativa interior de un lector que se identifica con lo que escribe el poeta. El silencio es la mejor manera de difundir una obra. J. A. M.: ¿Cómo ves el panorama poético actual? ¿Crees que ganar un premio literario es la única manera de llegar a un público mayoritario? M. M.: ¿El panorama poético actual? Madre mía! Esta es la pregunta del millón de dólares... Yo no me he presentado a ningún premio literario, no confío en los jurados aunque no pongo en duda que serán grandes lectores. Sería muy interesante que hubiera una estampida de concursos literarios. J. A. M.: Entonces, ¿consideras que los premios literarios son un fraude? M. M.: Bueno... te pueden tomar el pelo si tú se lo permites o dejas que te lo tomen. Mi opción y lo más importante es leer y no importa equivocarse. Leer es la única manera que conozco de ejercitar y agudizar el sentido crítico. J. A. M.: ¿Qué lees actualmente? M. M.: A Vilas Matas, es un grandísimo escritor, critico, diarista... Su obra lo abarca todo. Fue un descubrimiento extraordinario por parte de un amigo y un gran lector que me regaló "Bartlebys y compañía". Actualmente leo "El mal de Montano". Disfruto, aprendo y me sorprendo. Es maravilloso poder leer una narrativa contemporánea española de culto. También estoy muy interesada por la poesía latinoamericana, aunque no he dejado de leer a poetas españoles actuales tales como Carlos Marzal, Benítez Reyes, Neuman o García Montero. No quisiera ser excluyente puesto que muchísimos poetas no merecen mi olvido. LA CANCIÓN DE DESPEDIDA QUE NO DESESPERADA... María... Nos podríamos llevar horas hablando en esta entrevista, no sólo sobre poesía, sino sobre muchos temas, ya que es una insaciable lectora... termita voraz de páginas de papel, de la tinta de calamar en los libros... Siempre la he conocido así, con montones de libros en su habitación, repartidos por su casa, con la frase adecuada y con la crítica convincente del último libro que leyó... La recuerdo aún, cuando hace algunos años, hizo un programa de radio en nuestro pueblo, en la Emisora Municipal, titulado "Oda a la Palabra", que se emitía los sábados por las tardes, y en la que su voz suave y poética con una música de fondo apropiada, daba vida a los poetas que ya no están con nosotros, pero que nos dejaron quizás lo más importante de ellos... aquella que María hacía como médium para traerlos a la vida de los que leen, oyen y viajaban por las ondas hertzianas... hasta despertar los mismos sentimientos que despertó en ellos... Ésta es María... tan compleja... tan sencilla a la vez... la voz suave, la palabra justa, la mirada perdida dentro de sí buscando, porque como me dijo, el poeta busca la Verdad... Eso espero María, que encuentres la Verdad que buscas... porque de Verdad lo deseo. Curiosamente, terminamos esta entrevista tal como la empezamos... entre "La realidad y el deseo". Desearte suerte y el reconocimiento que te mereces por parte de los "grandes",
porque como te decía al principio, dirás mucho en los próximos
años... Estás en el camino... no lo dejes. |