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ENTREVISTA A PRIMITIVO LIBRERO - 12
de Septiembre de 2003
Aún guardo la primera toma que hice, hace cerca de cuarenta años. Fue en la Mesa Grande, y es una panorámica del pueblo. Por entonces, los rollos de película eran muy caros; costaban unas trescientas pesetas y no llegaban a cuatro minutos de visionado. Ese era mi tabaco, mi fútbol... Empecé a fotografiar calles, que era cuando cambiaba la perspectiva urbana... empezándose a modernizar el pueblo con la democracia. Otra cosa que me interesaba mucho era las caras de las gentes. Mi mujer me decía que "no te juntas más que con viejos". Cada viejo es un libro, tiene una serie de vivencias, que si no las rescatas y las guardas, se pierde con ellos. Comencé a coleccionar caras de personas con 70 años... Las diapositivas que utilizaba era AGFA, un material profesional que era caro, pero daba una calidad extraordinaria. Llegamos incluso a hacer un cortometraje de Aznalcóllar, con las cuatro estaciones..., es decir una en primavera, otra en verano, otoño e invierno. José Antonio Mérida - ¿Quiénes formaron parte de la realización del cortometraje? Primitivo Librero - Los colaboradores fueron Felipe Macías Caparrós; Manolo Guillén, que hizo un guión extremadamente religioso y que no se ajustaba a lo que queríamos, y los créditos y decoración lo hizo Martín Escobar de los Reyes. Estuvimos un invierno entero trabajando, porque teníamos que estudiarlo muchísimos en cuanto a luz... Teníamos que hacerlo con mucha seguridad, porque los rollos de película eran muy caros. Quien haya trabajado en cine, sabe de lo que estoy hablando... Grabamos el antiguo Convento del Retamar, el ferrocarril... fuimos a Cuchichón, a grabar las locomotoras, que nos las pararon en el Puente sin Baranda, en Gerena y luego pasó el tren... Están grabadas en color y sirvieron como referencia para las excavaciones arqueológicas en el convento del Retamar... También grabamos una fiesta del pueblo... Aquí es cuando te das cuenta de que la historia se repite; Tanto una Hermandad como otra, la historia se repite, solo que cambian los actores... Las mismas canciones, los mismos cohetes, etc... Tengo una documentación importante. La primera fiesta del 74, de la Hermandad de la Cruz de Arriba, aquel famoso año de "La Legión", la tengo grabada en película. La gente me decía: "mira el niño tonto éste... con la cámara a todos los sitios...", pero claro, porque no había nadie en aquella época que hiciese esto... pero a mí me daba igual que me dijesen eso, de hecho lo tenía asumido y me decía a mí mismo "sí, yo soy el tonto de la cámara". Siempre con mi cámara de fotos y mi cámara de cine... Gracias a esto, hoy hay una documentación que ahí está y es importante... de hecho, aún mantengo mi afición.
Primitivo Librero - Ahora mismo no tengo la estabilidad emocional que necesito para sentarme, y escribir requiere paciencia y aún no considero que tenga esa paciencia. Ahora sólo me dedico a recopilar esa información, clasificarla... y ya habrá tiempo de divulgarla. Sin embargo, en el pueblo hay gente que tiene una documentación muy interesante, pero piensa "lo mío es mío y lo tuyo es de los dos". La documentación, hay que divulgarla... lo que me jode es que me la "fusilen", que uno se ponga su propio nombre habiendo salido de mí esa información. En fin... me han hecho muchas puñeterías de esas...
Primitivo Librero - Cuando los "niñatos locos estos" ya éramos más, llegamos incluso a montar una Televisión Local. Aquí entra Blas... que se encargaba de la parte técnica. Con una lata de tomates y un soldador, te podía hacer un emisor... Yo mientras, me encargaba de darle contenido a los programas. Ahí estuvimos recogiendo durante dos años, toda la información documental sobre el pueblo, ya que jamás regrabamos una cinta de video... Cogíamos el bruto de cámara y luego hacíamos el montaje en otra cinta... Empezamos con la radio y ahí también estaba Blas. La radio era más fácil de hacer, porque habiendo música y alguien que hable, da mucho juego. Sin embargo, te puedes llevar un día entero grabando una imagen, que en tres minutos ya la has "quemado". Luego, el Ayuntamiento se quiso meter por medio al ver el poder que podía tener políticamente hablando. Hubo un delegado de cultura que se interesó mucho por la televisión, que fue Juan José Ranchal, pero intentaron politizar la televisión, que comenzó sin depender del Ayuntamiento. La televisión nació para morir. Era objetiva y seria. Empezaron a llamarnos "Tele PSOE", "Tele Ayuntamiento"... Sin embargo, teníamos que ser objetivos, incluso que en épocas de elecciones, hablasen todos los partidos políticos, sin dejar más tiempo a uno que a otro. Creo que se hizo una televisión interesante. Cuando vieron que la cosa era seria, trataron de subvencionarla, pero cuando nos dimos cuenta de que la televisión iba a ser manipulada, dijimos que no, que no queríamos subvenciones del ayuntamiento... de hecho, está registrada como una asociación cultural. TVA, está registrada como "Técnica de Visión Ambiental". Nosotros, los fundadores de la televisión mantuvimos la cuota mensual para poderla poner en emisión. Duró dos años. Uno de los programas más interesantes que tuvimos se llamó... "Perfil Humano". Eran vivencias de personas mayores y muy interesantes de unos 70 años en adelante. Tenía que ser una persona muy interesante para que fuese a partir de los 60. Lo subvencionaba Antonio Ojeda Trigo, que daba al mes 30.000 de las antiguas pesetas. No teníamos capacidad económica para ser totalmente independientes. En cada programa se iban dos cintas, también se te podía fundir un foco... porque todas las entrevistas las hacíamos con luz artificial... Cuando el fútbol en Aznalcóllar no daba nadie un duro por él, apostamos por el deporte. Manolo Correa fue un colaborador extraordinario, de forma que llegamos a formar un buen equipo. Él se encargaba de los comentarios y yo de seguir la pelota... Fue una experiencia interesante, subvencionada también por Antonio Trigo. Estuvimos una temporada entera. Incluso en Lora del Río, tuvo que cogerse la cinta de la cámara para ser utilizada en un juicio porque hubo una gran pelea. Era la final de la temporada. Nosotros, los de la cámara, estábamos acojonados... Eso lo tuvimos que dejar, porque el equipo de fútbol local necesitaba dinero, y el Video Comunitario, ofreció un millón de pesetas... Al final, parece ser, que el equipo de fútbol tampoco cogió el dinero que le prometieron, incluso ni siquiera terminó la temporada. Aquello fue curiosísimo... Nuestro programa fuerte era precisamente "Perfil Humano"... Un colaborador nuestro muy importante fue "El Cabrero". Teníamos entrevistas grabadas y actuaciones de él, de forma que incluso su mujer, Elena, no quería porque decía que tenía derechos de imagen y no se podía hacer eso... pero él quería hacerlo. La televisión fue muy importante. Duró lo que tuvo que durar... Después de los dos años, no pudimos seguir con ella, y la Ley nos dio a escoger entre quedarnos con la frecuencia, ya que a los dos años podías quedarte con la frecuencia, o cerrar la emisión. Pero para la primera opción, te tenías que legalizar, y nos exigían una programación, una plantilla de personas, hacernos Sociedad Anónima o Limitada... es decir, que para nosotros eso fue inviable. Es a partir de aquí cuando se hizo cargo el Ayuntamiento de ella. Yo no quise colaborar porque entendía que la televisión debía estar controlada por un patronato o algún organismo no municipal, para que tuviera credibilidad, ya que luego sería politizada y se la cargarían... Lo último que hicimos hace poco, fue una obra de teatro en Castilleja del Campo bastante interesante. Nos pidieron que grabásemos la obra, de la que duró tres horas, todos artista noveles. Hacemos cosas puntuales y seguimos trabajando en ella... Tenemos la idea de que la documentación se debe guardar. José Antonio Mérida - ¿Alguna fotografía
curiosa o alguna anécdota que te haya llamado la atención
en tu búsqueda de información?
José Antonio Mérida - ¿Sabes cómo se llamaba el fotógrafo que hacía todas estas fotografías del pueblo a primeros de siglo pasado? Primitivo Librero - Nunca lo he podido averiguar, aunque creo que era el padre de Feliciana, la mujer de la que hablábamos antes.
Primitivo Librero - Don Isidoro me dejó en una ocasión
dos fotografías de una Virgen de Fuente Clara que se encuentra
en Asturias. Es una imagen románica, tallada en piedra y entonces,
el párroco de Asturias, le mandó dos fotografías
en color, antes y después de ser restaurada. Entonces es cuando
D. Isidoro me deja estas fotografías y me dijo "guardalas
porque en tus manos no se van a perder". Hace poco ha llegado la
del autobús del pueblo, del año 43, que me la dio el "Niño
de los Cardos". Está tomada en la Venta Pepe Pazo, en Sanlúcar
la Mayor. Esas fotos vinieron de la casa de Diego Corral, al menos unas
60 ó 80 fotos. Primitivo Librero - A Don Isidoro le hice una entrevista muy curiosa... era un hombre con "dos cojones", porque para estar de cura en Aznalcóllar, había que tener dos cojones. Es una figura muy discutida. Es un hombre que tenía que sujetar a la derecha y a la izquierda. Era un erudito, místico que tiene escrito varios libros sobre Santa Teresa de Jesús. Es profesor de Universidad, muy ilustrado y siempre le preguntaba que qué hacía aquí en Aznalcóllar. Él me contestaba: "he venido a hacer mi labor". Me acerqué a él para hacerle una entrevista y le pregunté por dos cosas muy delicadas: la peseta y la mujer, los dos enemigos del cura como él me contestó. Me atendió muy bien y no se calló en nada.
Primitivo Librero - Pepe López Torralvo, un anestesista de Osuna que vive en Sevilla y que está obsesionado con los trenes, y en especial el de Aznalcóllar. contactó conmigo pensando que yo tenía mucho material del tren y fue todo lo contrario. Tengo dos horas de grabación con él, incluso fue a Cádiz a buscar a los Lacave para averiguar datos del tren. Tiene memorias de la compañía, cientos de fotografías, etc... Como dato curioso, una de las locomotoras que estuvo en Aznalcóllar y fue llevada a Peñarroya, fue destruida en uno de los bombardeos durante la Guerra Civil...
Primitivo Librero - La documentación más importante a nivel local que aún se conserva, es la de "Juanito Pollerín". Él era amigo mío desde pequeñitos. Hacíamos con una maleta de mi hermana del colegio y las gafas de mi padre como lupa, unos proyectores. Serafín nos daba trocitos de película que se proyectaban. Juanito nos decía que "si el cine no se hubiese inventado, lo inventaríamos nosotros". A mi padre le escondía las gafas, y después cuando se llevaba tiempo buscándolas y no las encontraba, se compraba otras y ahí es cuando yo utilizaba las que había escondido para utilizarlas como lentes. Juanito proyectaba muchísimas películas. Él fue el primer fotógrafo del pueblo. Revelaba a ojo... tenía las uñas negras de los líquidos y contaba sin reloj, mentalmente... 1, 2, 3.... hasta que calculaba que se había revelado la película. Luego comenzó a utilizar termómetros para las temperaturas de los líquidos y cosas así. Esto que hablo, podríamos tener unos veinte años. La primera máquina de fotos que tuvo Juanito "Pollerín" fue una Yashica que se compró Antonio Trigo, que se la prestó a Juanito y de la que todavía conservo, aunque está totalmente gastada, literalmente... "con más holgura que la puerta de una cuadra". En una ocasión, le pregunté: "Juan, qué haces con los negativos?". Él me contestó que los tiraba cuando estaba la caja llena. Así que luego los guardó y me los pasaba para mí. Puedo tener aproximadamente unos 30.000 negativos procedentes de Juanito... Hay gentes de bodas, carnets de identidad.... una barbaridad!. Para él no tenía interés los negativos. José Antonio Mérida - En una ocasión, supe que nuestro término municipal tiene su forma actual por un hecho curioso, ¿nos lo podrías contar? Primitivo Librero - Se acordó que el día tal y a la hora tal, saldrá un hombre de cada pueblo y donde se encuentren, ahí terminarán los términos de los pueblos. El vecino de Aznalcóllar (salieron varios y en todas las direcciones, tanto a Castillo de las Guardas, Gerena... etc.) al estar lloviendo ese día, no salió pensando que el vecino de Sanlúcar la Mayor tampoco saldría por el temporal que hacía. Salió cuando dejó de llover y se encontró en la finca "Las Coladas" al que salió de Sanlúcar la Mayor. Si te fijas en un mapa, el término tiene como una lengua que se mete en lo que sería nuestro término por ese motivo. Por eso tiene esta forma el término municipal de Aznalcóllar y el de Sanlúcar la Mayor. No sé en qué fecha pudo ocurrir esto. Sin embargo, por la parte de la Sierra, fíjate la cantidad de terreno municipal que tiene...
Primitivo Librero - Don Manuel el médico. Este hombre era
el padre de D. Guillermo. Era un personaje curiosísimo, muy amable
y que visitaba la casa de los enfermos a cualquier hora sin molestarse...
era una persona enorme, con una barriga muy grande... hay una anécdota
y es que cuando iba a una casa a visitar a un paciente, siempre expedía
dos recetas... una para la medicina que se compraba en la farmacia y otra
que ponía: "jabón, lejía, estropajo...".
El boticario le decía que la otra receta tenía que recogerla
en la droguería. Don Manuel Gutiérrez Moreno no tiene ninguna
calle en el pueblo, y no es justo tampoco que esté olvidado...
su hija, Doña Isabel, me comentó que su padre tenía
una ficha de sus pacientes, en la que ponía el nombre correcto
de la persona, el apodo por el que se conocía en el pueblo y el
apodo que él mismo le ponía. En esta ficha, iba toda la
historia clínica de la persona. |