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EL FERROCARRIL DE
AZNALCÓLLAR - GUADALQUIVIR
INDICE
1.- Antecedentes históricos
2.- Constitución de la Compañía
Gaditana de Minas
3.- ¿Por qué la "Cía.
Gaditana de Minas" construyó el Ferrocarril?
4.- La Concesión del F.C. y el Pliego de Condiciones
Generales
5.- La importancia de la familia LACAVE en el sostenimiento
del Ferrocarril de Aznalcóllar
6.- El trazado inicial
7.- Segmentación de la vía
8.- Los ramales posteriores
9.- Los puentes del Ferrocarril
10.- Las estaciones, casillas y edificios del Ferrocarril
11.- Los Aljibes del Ferrocarril
12.- El Parque de Locomotoras
13.- Los Reglamentos del Ferrocarril
14.- El papel de las mujeres en la Cía. Gaditana
de Minas
15.- Las épocas de crisis más agudas del
F.C. de Aznalcóllar
16.- El Proyecto de F.C. entre Minas del Castillo
y Mina Caridad
17.- La solución del Cable Aéreo,
una alternativa frustrada
18.- El hundimiento de las Minas y las tristes
consecuencias que tuvo para el Ferrocarril de Aznalcóllar
19.- La venta anticipada de algunas propiedades de la
Compañía Gaditana de Minas
20.- Los últimos empleados de la Cía.
Gaditana de Minas
21.- El levantamiento del Ferrocarril
22.- Consideraciones finales
23.- Las posibilidades de reutilizar el Ferrocarril
de Aznalcóllar como Vía Verde
AGRADECIMIENTOS
EL F.C. DE AZNALCÓLLAR
AL RÍO GUADALQUIVIR
Caseta
de Obras del FC Aznalcóllar-Guadalquivir
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| NOTA ACLARATORIA: Para ver todas las fotografías
en detalle, pinchar sobre ellas |
1.- ANTECEDENTES HISTÓRICOS: Según
una "MEMORIA ÍNTIMA" redactada por D. Salvador Viniegra
Valdés (1) en la ciudad de Cádiz,
durante 1908, y dirigida al entonces director de la Compañía
Gaditana de Minas D. CARLOS LACAVE, y concretamente en el Capítulo
V dedicado al FERROCARRIL, se afirma que desde que comenzara la cementación
de piritas procedentes de la Mina Caridad, en 1891, "se pensó
en la construcción de un tranvía para poder aprovechar el
azufre de los minerales extraídos...En 2 de Febrero, presenté
al Ayuntamiento de Aznalcóllar solicitud para que se me autorizara
a practicar estudios en terrenos de su término, que habían
de servir para la construcción de un TRANVÍA a Sanlúcar
la Mayor". El Sr. Viniegra no aclara en su MEMORIA (2)
si este estudio de Tranvía hasta Sanlúcar se hizo o no,
conforme a lo que se había proyectado inicialmente. Tampoco existen
datos relativos a la inviabilidad o conveniencia de esta primitiva línea
que, en el caso de haberse construido, habría enlazado necesariamente
con el ferrocarril de ancho RENFE Sevilla-Huelva en aquella población
hispalense. Lo único que dice es que "Al fin se optó
por un ferro-carril que arrancando de la mina Caridad pasara por las de
la Seville Sulphur and Company y terminara, ya en San Juan de Aznalfarache,
ya en la ría del Guadalquivir". También conviene aclarar
que antes de construirse el ferrocarril a Sevilla, los minerales piríticos
de la Mina Caridad y de la Seville Sulphur se transportaban en carros
hasta Sanlúcar la Mayor (3).
2.- CONSTITUCIÓN DE LA COMPAÑÍA
GADITANA DE MINAS: Las primeras citas que he podido encontrar, relacionadas
con la "COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS LA CARIDAD DE AZNALCÓLLAR"
(constructora y propietaria del ferrocarril del cual es objeto el presente
estudio) se contienen en la Memoria Intima antes citada de Don Salvador
Viniegra Valdés, que fue uno de los socios fundadores de dicha
Compañía. Este personaje debió ser muy influyente
en la historia del Ferrocarril de Aznalcóllar, porque su nombre
aparece con bastante frecuencia en otros documentos posteriores de la
Cía. GADITANA DE MINAS. Obsérvese cómo el señor
Valdés relata a su manera los orígenes de esta Sociedad
Minera: "...Se aceptó el proyecto, formándose un SINDICATO
de diez socios, con iguales participaciones. Yo fui uno de ellos y se
me encomendó la parte más activa del asunto. Ninguno de
los socios se habían ocupado jamás de negocios mineros..."
(4). El señor Viniegra Valdés,
por su parte, sitúa el comienzo de los primeros sondeos de investigación
en el mes de Septiembre de 1886. Sin embargo, según otros documentos
consultados de la época (5),
la "COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS" se constituyó
oficialmente, mediante escritura pública otorgada en Cádiz
ante el notario D. Luis Alvarez y Osorio, el 7 de Septiembre de 1889;
siendo su primer presidente D. LORENZO LACAVE PERROT, Marqués de
Fuel Pérez-Calixto. Seguidamente, fue inscrita en el Registro de
la Propiedad de Sanlúcar la Mayor, el 9 de Octubre de ese mismo
año, fijándose como duración de dicha Compañía
el plazo de noventa y nueve años. El hombre en quien D. Lorenzo
delegó todos los poderes de negociación ante las autoridades
competentes, fue D. NICOLÁS FUSTER Y ROMERO, y figura en todos
los documentos consultados como apoderado de la "Cía. GADITANA
DE MINAS". Todas las personas que pertenecieron durante las primeras
décadas al Consejo de Administración, tenían su residencia
habitual en Cádiz.
| Los Estatutos de la Compañía Gaditana
fueron reformados por la Junta General de Accionistas, el 20 de Septiembre
de 1901; y a raíz de esta fecha tan determinante para el futuro
de la Sociedad, fue cuando se decidió autorizar a su presidente
D. LORENZO LACAVE, para que solicitara a los poderes públicos
la concesión de un ferrocarril de vía estrecha que partiendo
de la mina Caridad, término de Aznalcóllar, llegue a
orillas del río Guadalquivir. A partir de esa Junta General
de Accionistas es cuando se plantea a fondo la conveniencia de construir
un ferrocarril propio, y se agilizan los trámites para que
las obras comiencen cuanto antes. Mientras tanto, se hacen gestiones
con la vecina SEVILLE SULPHUR, para transportar conjuntamente las
piritas de sus criaderos. |
Acción
de 500 ptas de 1889
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3.- ¿POR QUÉ LA Cía. GADITANA
DE MINAS CONSTRUYÓ EL FERROCARRIL?: Remitiéndome a los
orígenes del ferrocarril que nos ocupa, resulta muy extraño
que una sociedad tan fuerte y tan bien constituida, como la SEVILLE SULPHUR,
que explotaba los criaderos más potentes de Aznalcóllar
desde finales del siglo XIX, no fuera quien tomara la iniciativa de construir
el ferrocarril hasta Sevilla, siendo ella la primera interesada.
Según PINEDO VARA (6), el móvil
que empujó a la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS a la construcción
del citado Ferrocarril (apoyándose en imperativos económicos)
fue la venta de unas trescientas mil toneladas de mineral de baja ley
pero con altos porcentajes de azufre, que la Empresa había ido
acumulando en las explanadas de cementación (7).
Un móvil más o menos similar fue el que obligó a
la compañía onubense "HIJOS DE VAZQUEZ LÓPEZ"
a construir un ferrocarril que iba desde la mina de La Joya hasta el apeadero
de Tamujoso, donde enlazaba con el ferrocarril de vía ancha Zafra-Huelva.
La única diferencia es que aquella primitiva línea solo
tenía una anchura entre raíles de 60 cm.
Pero es obvio que, al margen de este argumento desencadenante del F.C.
de Aznalcóllar, la Cía GADITANA DE MINAS consideró
otras razones de peso, que a la larga iban a condicionar el futuro de
la compañía explotadora de la línea en los años
venideros:
| A) Por un lado, ocupó un lugar preferencial
la compañía inglesa con domicilio en Escocia "THE
SEVILLE SULPHUR AND COPPER COMPANY LIMITED"; ya que las piritas
transportadas por esta Sociedad, constituyeron desde siempre el sostén
económico más importante del Ferrocarril de Aznalcóllar,
sobre todo desde que se cerró la Mina Caridad en 1926 y dejaron
de embarcarse por el río Guadalquivir los minerales de la Cía.
GADITANA DE MINAS. |
Mina
Caridad en 1909
|
B) En un lugar más secundario, aunque no menos importante, estaba
el tráfico de adoquines y otras rocas graníticas procedentes
de las abundantes canteras de Gerena.
| C) El tráfico de mercancías
y de viajeros no fue nunca un buen negocio. |
Vagón
de pasajeros
|
4.- LA CONCESIÓN DEL F.C. Y EL PLIEGO DE
CONDICIONES GENERALES: La concesión para construir el F.C.
de Aznalcóllar, fue autorizada y hecha pública a través
de la Real Orden del 2 de Septiembre de 1902.
Además de las condiciones generales, sancionadas por el Gobierno
de S.M. Alfonso XIII, con fecha 27 de Diciembre de 1901, se establecieron
16 artículos complementarios, el 3 de Agosto de 1902 (8),
entre los cuales merece la pena destacar:
ARTÍCULO PRIMERO: "El concesionario se obliga a ejecutar de
su cuenta y riesgo todos los trabajos necesarios para el establecimiento
de un ferrocarril de vía estrecha desde la mina Caridad término
de Aznalcóllar hasta el río Guadalquivir".
ARTÍCULO TERCERO: "En el término de quince días,
contados desde la fecha en que se publique esta Concesión en la
Gaceta de Madrid, consignará el concesionario en la Caja General
de Depósitos la cantidad de cincuenta y nueve mil setecientas cincuenta
y nueve pesetas, con noventa céntimos en metálico, o su
equivalente en efectos de tal Deuda Pública, calculados al tipo
que para este objeto señalan las disposiciones vigentes, cuya suma
representa el tres por ciento del importe del presupuesto del camino.
Esta fianza no se devolverá hasta que el concesionario justifique
tener ejecutadas obras por valor de la tercera parte del importe de las
comprendidas en la concesión, quedando dichas obras en garantía
del cumplimiento de las condiciones estipuladas. Si no se verificase el
depósito en el plazo señalado, se declarará sin efecto
la adjudicación, según dispone el artículo diez y
seis de la vigente Ley de Ferrocarriles".
ARTÍCULO QUINTO: "El concesionario dará principio a
la ejecución de las obras dentro del año siguiente al de
la fecha de la concesión, y terminarán dentro de los tres
años siguientes al comienzo de las obras (Artº tercero de
la Ley especial de 27 de Diciembre de 1901)".
ARTÍCULO DÉCIMO: "La concesión de este ferrocarril
se otorga por noventa y nueve años...".
ARTÍCULO DÉCIMO-CUARTO: "Para atender a los gastos
de la Inspección que el Gobierno ha de ejercer sobre este ferrocarril,
el concesionario abonará anualmente desde el principio de las obras,
la cantidad de cincuenta pesetas por cada kilómetro en construcción
y la de cien pesetas por cada uno de los que se hallen en explotación".
ARTÍCULO DÉCIMO-QUINTO: "El material móvil que
como mínimo ha de emplearse en este ferrocarril, será el
siguiente:
- Cuatro locomotoras mixtas de tres ejes acoplados.
- Cuarenta vagones especiales para el transporte de minerales, sin freno.
- Veinte vagones especiales para mineral, con freno.
- Seis furgones con freno".
5.- LA IMPORTANCIA DE LA FAMILIA LACAVE
EN EL SOSTENIMIENTO DEL F.C. DE AZNALCÓLLAR: De no haber sido
por la familia LACAVE, es muy probable que el Ferrocarril de Aznalcóllar
hubiera tenido que clausurarse con anterioridad a 1974. El sostenimiento
económico de la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS supuso
más dificultades de las que se esperaban, a partir del cierre de
la Mina Caridad en 1926 (9); ya que
a partir de esa fecha la única cliente de excepción fue
la SEVILLE SULPHUR, que seguía explotando aún los minerales
de la masa Cuchichón. Y siempre, en los momentos más difíciles,
fue la familia LACAVE la encargada de inyectarle al F.C. de Aznalcóllar
importantes sumas de dinero, para contrarrestar las pérdidas que
se producían habitualmente.
Existen numerosas citas documentales que corroboran estos importantes
desembolsos, pero las que me han parecido más significativas son
las que aporta en su "MEMORIA ÍNTIMA" (10)
el socio fundador y Secretario del Consejo de Administración de
la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS, D. Salvador Viniegra Valdés.
Concretamente, en el Capítulo VIII de dicha Memoria, se afirma
que una vez terminado el ferrocarril hasta Camas, el costo excedía
ya de los dos millones de pesetas presupuestados. Y añade a continuación
el Sr. Valdés que "...tanto nuestro Presidente D. LORENZO
LACAVE como su familia, vino a dominar la situación, anticipando
fondos en cuenta corriente con interés del 6% anual...". Un
poco más adelante, D. Salvador continúa diciendo: "La
situación era pues muy crítica, porque además, se
había unido a las causas anteriores la baja de los cambios, y gracias
a los productos que iba dando el ferrocarril con el transporte de los
minerales de la SEVILLE SULPHUR y a los adelantos de fondos que continuaba
haciendo la familia LACAVE, se pudo dominar la situación".
Para tener una idea de los desembolsos extraordinarios que se hicieron,
basta recordar que el dinero adelantado por la familia LACAVE hasta 1907,
ascendía a 1.426.095,32 pesetas de aquella época (11).
En cualquier caso, lo que en este capítulo nos interesa subrayar
es la valentía y la ejemplaridad demostradas por la familia LACAVE,
a lo largo de setenta años de convulsiones y vicisitudes económicas.
Para que el lector se haga una idea de las personas apellidadas así
que pertenecían al Consejo de Administración de la COMPAÑÍA
GADITANA DE MINAS en 1901, cuando se reformaron los Estatutos de dicha
Compañía, paso a transcribir literalmente el texto al que
me refiero (12):
"D. José L. Lacave, Secretario de la Compañía
Gaditana de Minas La Caridad de Aznalcóllar=Certifico=Que en la
Junta general extraordinaria convovada el 22 de Agosto último y
celebrada en este día, a la que asistieron los Señores Don
Lorenzo Lacave por su propio derecho, y en representación de Don
Antonio J.Bensusan=Don Adolfo Gómez=D. Héctor Cavanna=Doña
Clementina Lacave=Doña Rosa Lacave=Doña Ana Lacave=Doña
Dorotea Lacave=Doña María Lacave=D. Enrique Lacave=Doña
María Re Ramos=Don Pedro Luis Lacave=Doña María G.
Lacave=Doña Marta Supervielle=Doña María Supervielle
=D. Juan Arrouset=Doña Luisa Arrouset=Don Justino Arrouset=Doña
María Arrouset y Doña Matilde Supervielle=D. Juan de la
C. Lavalle=D. Aurelio Alcón por su propio derecho y en representación
de Doña Josefa Lerdo Vda. de Alcón y de D. Enrique García;
Don Salvador Viniegra por su propio derecho y en representación
de Doña Adelaida Cassá Vda. de Alcón, de Doña
María Joaquina Lasso de la Vega y de D. Horacio Alcón; D.
José Luis Lacave; D. José M. Lazaga y Don Felipe Lerdo de
Tejada, en representación de Doña Ana Alcón, representando
en junto dos mil nueve acciones de las dos mil quinientas que componen
el capital social...".
Por tanto queda claro que, a pesar de que el F.C. de Aznalcólar
nunca fue un buen negocio para sus propietarios, al menos puede considerarse
un motivo de orgullo y satisfación para la familia LACAVE; ya que
nació en Cádiz a través de uno de sus progenitores
(D. Lorenzo) y murió en los brazos de D. JOSÉ MARÍA
LACAVE Y ESCALERA, el cual se convirtió finalmente en uno de los
liquidadores del Ferrocarril y en el último Director-Gerente de
la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS.
6.- EL TRAZADO INICIAL: El Ferrocarril
de Aznalcóllar hasta el río Guadalquivir fue el más
oriental (junto con el de Cala) de los que se construyeron en la Faja
Pirítica del Suroeste Ibérico. A diferencia de otros ferrocarriles
mineros de la época, que discurrían por parajes montuosos,
atravesando túneles y sinuosos precipicipios, el F.C. de Aznalcóllar
se construyó sobre un terreno escasamente accidentado, con pendientes
muy suaves y curvas de excelente radio. Debido a estas condiciones geográficas
tan favorables, no fue necesario hacer obras de fábrica demasiado
complicadas ni excavar ningún túnel a lo largo de la línea.
La línea general discurría inicialmente entre la Mina Caridad
(Aznalcóllar) y el muelle de "Los Gordales" (San Juan
de Aznalfarache), sobre la margen derecha del río Guadalquivir
(13). La longitud total hasta el citado
muelle era de 33,610 kilómetros; pero la estación terminal
más importante estaba situada en la población de Camas,
sobre el punto kilométrico 28,540. En este lugar se encontraban
las playas de clasificación de minerales y se efectuaban los transbordos
a los vagones de ancho RENFE. Para los embarques, se utilizaba el río
Guadalquivir. La vía entre la mina Caridad y la Estación
de Camas era simple; pero desde aquí hasta el embarcadero de San
Juan de Aznalfarache era estuchada; es decir, que su tendido discurría
dentro de otra vía de ancho nacional, con el fin de que las locomotoras
métricas pudieran remolcar hasta el embarcadero los vagones de
ancho RENFE. Posteriormente, con el paso del tiempo, el río Guadalquivir
fue perdiendo calado en esa zona y se eligió como nuevo punto de
embarque el muelle Delicias (más al sur que el primitivo); hasta
que las importantes riadas que afectaron a Sevilla en 1.958 y 1.961 destrozaron
gran parte del ramal comprendido entre Camas y el Río, y hubo que
utilizar desde entonces esa última estación. El ancho del
F.C. de Aznalcóllar era de un metro. El carril empleado para las
vías era del tipo "VIGNOLE" (14)
de 20 Kg. de peso por metro lineal, y estaba tipificado en los Altos Hornos
de Vizcaya como "carril Aznalcóllar" (15).
Estado
actual del recorrido del FC Aznalcóllar-Guadalquivir
|
Las traviesas tenían 1,70 metros
de longitud y 11 centímetros de ancho. Posteriormente, los
carriles empleados fueron de 28 y 32 Kg/metro; cuando se modernizó
la línea con locomotoras diesel. Las obras de explanación
de la vía comenzaron en de Enero de 1902 y se concluyeron en
Julio de 1905, aunque su inauguración oficial no se produjo
hasta el mes de Agosto de ese mismo año. El costo del ferrocarril,
al 31 de Diciembre de 1907, ascendía a 2.953.377,38 pesetas.
Curiosamente ese mismo año, tuvo los primeros y quizás
los únicos beneficios de toda su historia, repartiéndose
sus propietarios la cantidad de 374.282,71 Pts (16).
Como ya dije anteriormente, el cierre de la Mina Caridad se produjo
en 1926. Por tanto, a partir de esta fecha queda fuera de servicio
el segmento comprendido entre aquella mina y la antigua Estación
de Cuchichón, que estaba situada en el enlace de la vía
general con el ramal de Aznalcóllar; y se establece como definitivo
el segmento CUCHICHÓN-CAMAS. El pequeño ramal que quedó
fuera de servicio tenía una longitud de 1,596 kilómetros. |
7.- SEGMENTACIÓN DE LA VÍA:
El Ferrocarril de Aznalcóllar presentaba dos tramos sinuosos y
un tramo intermedio de segmentaciones considerablemente rectas. El tramo
más sinuoso se extendía desde la Mina Caridad hasta la "Caseta
de Bernardo" (Kº 10.090), en el cruce de la vía general
con la carretera de Olivares; y el menos sinuoso se extendía desde
el Arroyo de la Laguna, en las inmediaciones de Santiponce, hasta las
cercanías de Camas. Asi, pues, el F.C. de Aznalcóllar no
planteó demasiados problemas de orden técnico, ya que casi
toda la explanación de la vía se hizo sobre un terreno arcilloso
y relativamente blando, donde las rocas miocénicas más duras
que hubo que vencer se hallaban comprendidas en el segmento Mina Caridad-Puente
del Convento, al comienzo de la línea. Para el tendido de la vía
general solo fue necesario construir un viaducto metálico sobre
el río Guadiamar, otros dos viaductos con ladrillos de fábrica,
situados en el Arroyo de Los Frailes (Aznalcóllar) y en el Arroyo
del Judío (Valencina) respectivamente, y un puente superior sobre
el "Camino de los Vinateros", en las cercanías de Santiponce.
Algunos años después se construyeron los ramales Gerena/Empalme-Gerena
y Aznalcóllar-Cuchichón. Para el primero de ellos solo fue
necesario construir un pequeño viaducto metálico a la entrada
de Gerena; pero para el ramal de Aznalcóllar hubo que vencer la
gran depresión que presentaba el río Agrio cerca de las
minas, a base de un viaducto metálico que fue el más importante
de los que se construyeron. A pesar de tratarse de un ferrocarril relativamente
corto (33,610 kilómetros), atravesaba terrenos pertenecientes a
diez municipios sevillanos, que en el sentido Mina Caridad-Sevilla eran
Aznalcóllar (Kº 0 al Kº 2.450), Sanlúcar la Mayor
(Kº 2.450 al Kº 6.800), Gerena (Kº 6.800 al Kº 8.560),
Olivares (Kº 8.560 al Kº 15.860), Salteras (Kº 15.860 al
Kº 19.680), Valencina (Kº 19.680 al Kº 23.600 y Kº
25.500 al 27.150), Santiponce (Kº 23.600 al Kº 25.500), Camas
(Kº 27.150 al Kº 30.500), Sevilla (Kº 30.500 al Kº
33.000) y San Juan de Aznalfarache (Kº 33.000 al Kº 33.610).
Si se observa detenidamente la segmentación kilométrica
descrita, se observará que el municipio más afectado por
el tendido del Ferrocarril de Aznalcóllar, fue Olivares, con más
de siete kilómetros de vía dentro de su término municipal
(7,300 Kms). Y el municipio menos afectado, S. Juan de Aznalfarache, con
tan solo 676 m. en su término.
8.- LOS RAMALES POSTERIORES:
Cuando se construyó la primitiva línea entre la Mina Caridad
y el embarcadero de Los Gordales, sobre la margen derecha del río
Guadalquivir, la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS no se había
cuestionado aún el tráfico de viajeros ni de mercancías
por terrenos de su propiedad, ya que el citado ferrocarril fue solicitado
como de uso particular. Pero el costoso tráfico de las piritas,
unido al creciente interés demostrado por los vecinos de Aznalcóllar
y Gerena, para beneficiarse también de las enormes ventajas que
suponía aquella modalidad revolucionaria de transporte, hicieron
que la compañía propietaria del Ferrocarril estudiara seriamente
las posibilidades de construir sendos ramales hasta las poblaciones vecinas
de Aznalcóllar y Gerena.
A) El RAMAL DE GERENA: Por extraño que parezca, el primero
de los ramales que se construyó fue el que iba desde la Estación
de GERENA-EMPALME, sobre el punto kilométrico 7.520 de la línea
general hasta la población de Gerena, salvando una distancia de
4.050 Kms. Entró en funcionamiento a principios de 1911 (17);
y se construyó con anterioridad al de Aznalcóllar, por el
enorme auge e interés que habían despertado las canteras
de granito para la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS y los supuestos
beneficios que esperaba conseguir. El origen del ramal estaba situado
en el Kº 7.763, a escasos metros de la propia Estación del
Empalme. De los edificios que se construyeron, se conservan todavía
dos: Una casilla para guardas (en el cruce del F.C. con la carretera de
Aznalcóllar), que se ha salvado milagrosamente de su demolición;
gracias a que el propietario de la finca donde está ubicada, ha
reformado la techumbre para utilizarla con fines agrícolas. También
se conserva en bastante buen estado la Estación de GERENA-PUEBLO;
a pesar de habérsele hecho algunas reformas posteriores en los
últimos años, como el cerramiento con malla metálica
de la marquesina donde esperaban los viajeros y algunas modificaciones
de mal gusto en las fachadas y testeros. Obviamente, la explicación
de por qué este edificio sigue conservándose en buen estado,
hay que atribuírsela a su
teórico dueño D. Manuel Flores Castillo y familia, que son
quienes viven en ella desde hace casi treinta años. Este hombre
fue antiguo empleado de la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS.
Locomotora
"Guadiamar" cargando granito en cantera de Gerena
|
Los trenes llegaban vía arriba, desde la Estación
de GERENA-EMPALME hasta la estación de GERENA-PUEBLO, después
de salvar un pequeño viaducto metálico a poniente de
esta población. Frente a la Estación había amplios
espacios disponibles, donde se almacenaban y cargaban los adoquines
y otros elementos de granito procedentes de las canteras. También
había una cochera para carruajes, una báscula y una
plataforma giratoria para cambiar de sentido la marcha de las locomotoras.
Desgraciadamente, de todo el complejo ferroviario de Gerena, solamente
se ha salvado la Estación. En el lugar que ocupaban las Cocheras,
las vías de maniobras y las playas de clasificación
de rocas ornamentales de granito, se construyó el antiguo campo
de fútbol y los bares "Gran Parada" (en la actualidad,
cerrado) y "La Cantina". |
| Los terrenos de estos dos bares fueron
comprados a la Cía. GADITANA DE MINAS sobre 1979-80 (18),
después de la clausura del Ferrocarril y la venta posterior
de sus bienes. Todos los elementos de granito (adoquines y piedras
de molino para aceite) eran cargados en amplias bateas de compuertas
abatibles, y arrastradas luego hasta la Estación de GERENA-EMPALME,
donde se unían a los minerales procedentes de Aznalcóllar
y a los vagones de viajeros. En cada batea se cargaban aproximadamente
1.700 adoquines de los normales, y 1.100 de los que tenían
mayores dimensiones (19). |
Otra
vista de una Locomotora cargando granito en Gerena
|
Del ramal de Gerena, se conservan solamente algunos tramos muy cortos,
ya que la mayor parte de la explanación ha sufrido daños
muy importantes, desde que se introdujeron las nuevas máquinas
agrícolas. El último segmento que quedaba intacto entre
la Gasolinera "Los Abades" y el puente metálico que había
a la entrada del pueblo, ha sido ocupado por la citada Gasolinera y una
gran explanada que viene utilizándose hace ya algunos años
como recinto ferial de Gerena.A esta travesía la han bautizado
como Avda. del Puente sin Baranda.
B) EL RAMAL DE AZNALCÓLLAR: Mucho antes que la COMPAÑÍA
GADITANA DE MINAS construyera el ramal a Gerena, los vecinos y autoridades
de Aznalcóllar ya habían hecho reiteradas gestiones para
añadir al trazado general de la vía un pequeño segmento,
que iría desde la nueva Estación de Cuchichón hasta
la margen oriental del pueblo. Con anterioridad a 1914, los viajeros de
Aznalcóllar que deseaban desplazarse hasta la capital por el ferrocarril,
tenían que ir en pie o en bestias hasta la Estación de Cuchichón,
a través de un camino casi impracticable y un puente de madera
muy antiguo que salvaba el río Agrio en esa zona. Como este recorrido
resultaba muy penoso y particularmente incómodo en épocas
lluviosas, es por lo que se pensó en solicitar de la Compañía
propietaria del Ferrocarril, la prolongación de éste hasta
el pueblo de Aznalcóllar. Las autoridades locales expusieron a
la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS una serie de razones y argumentaciones
de peso, por las que se consideraba de justicia la construcción
del ramal solicitado. Aún así, no fue fácil convencer
a los propietarios de la línea férrea; quienes por fin elaboraron
el Proyecto de ramal CUCHICHON-AZNALCÓLLAR, el 19 de Octubre de
1.912 (20). Las obras de desmonte
comenzaron en 1913 y los fondos para su ejecución fueron concedidos
por el Gobierno Civil de Sevilla. El citado ramal tenía una longitud
de 3.160 Kms, entre la Estación de Aznalcóllar y la vieja
Estación de Cuchichón. La obra más importante de
este último segmento férreo (y a su vez, la más importante
de toda la línea), fue la construcción de un impresionante
viaducto metálico sobre el río Agrio, que era bastante profundo
en esa zona. Los edificios más importantes que se construyeron
fueron la Estación (que se componía de dos plantas) y las
Cocheras; a poniente de las cuales existía una placa giratoria,
como en otras estaciones, para cambiar el sentido de las locomotoras.
También existían AGUADA, BÁSCULA y RETRETES para
hombres y mujeres. En 1914, el ramal Cuchichón-Aznalcóllar
funcionaba ya a pleno rendimiento (21).
9.- LOS PUENTES DEL FERROCARRIL: Al margen
del copioso número de alcantarillas que se proyectaron para salvar
las vaguadas y los arroyos menos importantes que cruzaban el F.C. de Aznalcóllar,
la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS, tuvo que costear dos viaductos
metálicos de gran envergadura sobre los ríos Agrio y Guadiamar;
otro puente metálico de 4 metros a la entrada de Gerena; varios
pontones también metálicos entre Camas y el embarcadero
de San Juan de Aznalfarache; dos macilentos puentes (muy similares entre
sí) construidos con ladrillos de fábrica, y un paso elevado
en las cercanías de Santiponce.
| A) VIADUCTO METÁLICO SOBRE EL RÍO AGRIO:
El viaducto sobre el río Agrio, más conocido por la
gente de Aznalcóllar como el "Puente de Hierro",
fue construido en el año 1913; a raíz de la solicitud
del Ayuntamiento de ese pueblo, de fecha 30 de Septiembre de 1912,
pidiéndole a las autoridades civiles y mineras la prolongación
del Ferrocarril desde la antigua Estación de Cuchichón
hasta la margen derecha de Aznalcóllar. Según cuentan
los que tuvieron la suerte de verlo todavía en pie, fue la
obra de ingeniería más importante de todo el Ferrocarril;
ya que de todo el presupuesto empleado en la construcción del
ramal Cuchichón-Aznalcóllar, prácticamente la
mitad se invirtió en la construcción del "Puente
de Hierro" (22). |
Puente
de Hierro sobre el río Agrio
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Este viaducto se componía básicamente de cuatro tramos
metálicos en forma de cajones de celosía; apoyados sobre
tres pilas tronco-piramidales (también metálicas) que se
cimentaban sobre muros de mampostería en el lecho del río
Agrio. Los estribos donde se apoyaban los extremos del puente eran también
de mampostería. Los dos tramos centrales eran los más largos,
con 36 metros cada uno; y los dos menores medían 28,80 metros,
de modo que
la longitud total era de 129,60 metros. La distancia entre los carriles
de la vía y el nivel del río Agrio en su zona más
profunda era de 26,20 metros; y la altura del "cajón de celosía"
por encima del cual circulaban los trenes, medía 3,75 metros, sin
contar las barandillas peatonales.
Derribo
del Puente de Hierro
|
El Viaducto sobre el río Agrio fue
desguazado el 19 de Junio de 1963, sobre las cuatro y media de la
tarde (23), siendo ya titular
de las Minas de Aznalcóllar, la compañía ANDALUZA
DE PIRITAS, S.A. La cuadrilla que lo desguazó estaba compuesta
por seis trabajadores y un encargado. ANTONIO BRETONES ESCOBEDO es
uno de los hombres que trabajaron más activamente en el desguace,
y el que me ha cedido tan amablemente las fotos instantáneas
(y quizás las únicas) de aquel histórico suceso.
Según A. BRETONES, el sistema utilizado para que la estructura
metálica se precipitara sobre el río Agrio, consistió
en apuntalar con maderas dos patas de cada uno de los tres pilares
metálicos donde se apoyaba el puente, cortar con soplete dichas
patas y después prenderle fuego a las maderas. |
Obviamente, al quemarse las maderas, los pilares fueron perdiendo verticalidad
y el puente fue volcándose como un coloso, hasta precipitarse bruscamente
sobre el lecho del Río. Este vuelco fue posible, gracias a que
la estructura del puente se apoyaba sobre rodillos metálicos que
compensaban los efectos de la dilatación. Después se cortaron
las dos patas restantes de cada pilar y así se completó
la fase más comprometida del desguace. Finalmente, se procedió
a cortar el cajón y las tres pilas tronco-piramidales en trozos
más pequeños, para poderlos cargar en camión y transportarlos
a Sevilla. Con el desguace de este puente, se perdió una ocasión
de oro para haberlo conservado como pieza histórica; si no en su
primitivo emplazamiento, en otro sitio. Pero ni las autoridades locales
ni los liquidadores del Ferrocarril hicieron nada por evitar esta agresión
histórica sin precedentes. Todavía son visibles los estribos
de mampostería en los que se apoyaba el puente, a pesar del deterioro
sufrido por la nueva explotación de Aznalcóllar.
| B) PUENTE SOBRE EL ARROYO DE LOS FRAILES:
Este macilento viaducto, conocido también por los vecinos de
Aznalcóllar como "Puente del Convento" o "Puente
sin Baranda", fue construido por la COMPAÑÍA GADITANA
DE MINAS sobre el Arroyo de los Frailes, que bordea la zona levante
de las minas, en dirección Norte-Sur. Curiosamente, fue hecho
en su totalidad con ladrillos de fábrica prensados, del tipo
de los empleados en otras edificaciones de la línea; a pesar
de la proximidad de Gerena, donde se explotaban en aquella época
excelentes canteras de granito, y quizás el empleo de este
tipo de roca hubiera resultado menos costoso para la compañía
propietaria del Ferrocarril. Sólo se utilizaron sillares de
granito en las coronaciones laterales del muro. El citado puente se
compone de tres arcos idénticos de medio punto, espaciados
uniformemente. Dichos arcos fueron reforzados a partir de 1952; fecha
en que las Minas de Aznalcóllar fueron arrendadas por la SEVILLE
SULPHUR a la "Compañía Minera y Metalúrgica
de Peñarroya" (24),
y se introdujo para reforzar el parque tractor la locomotora 0-4-0,
número 13, apellidada "POZOBLANCO". |
Puente
del Convento
|
Esta máquina, fabricada por "Fives-Lille" en 1903, procedía
del ferrrocarril Peñarroya-Puertollano , era mucho más pesada
que las que tenía en propiedad la COMPAÑÍA GADITANA
DE MINAS y fue devuelta a sus antiguos propietarios hacia 1956-57 (25).
Cada arco de los que componían el puente (a excepción del
central) se reforzó con cinco zunchos metálicos: Uno en
vertical; y los otros cuatro oblicuos, simétricos con el del centro.
Cada zuncho se compone a su vez de dos parejas de raíles enfrentados
entre sí, y dos varillas pasantes que oprimen el muro en sentido
transversal, a modo de prensa. En los extremos de cada pareja de raíles
van soldadas dos pletinas con sendos agujeros; a través de las
cuales pasan las varillas, que se roscan por sus extremos mediante tuercas
que presionan el muro interiormente. Cuando la entidad sueca "BOLIDEN-APIRSA,
S.L.", propietaria de las Minas de Aznalcóllar, proyecto la
moderna explotación a cielo abierto de "Los Frailes",
hubo la sospecha de que este viaducto desaparecería en breve, porque
se encontraba muy próximo a las labores mineras. Pero afortunadamente
para los amantes del ferrocarril, las obras que hay proyectadas para desviar
el Arroyo de los Frailes, a Levante de la citada mina, no afectarán
para nada a este emblemático viaducto; que a pesar de los años
transcurridos, presenta un magnífico estado de conservación.
C) VIADUCTO SOBRE EL RÍO GUADIAMAR: Debido a los numerosos
vacíos documentales que plantea el F.C. de Aznalcóllar,
no he podido conseguir datos técnicos sobre este interesante viaducto.
La única información disponible es que este puente fue construido
sobre el río Guadiamar, cerca de la Estación de GERENA-EMPALME,
en el Kº 6.800 de la línea general. Se componía de
una rígida estructura métálica, con perfil en forma
de rectángulo, encima de la cual se asentaban los raíles
de la vía; y dos plataformas peatonales en voladizo, que se arriostraban
a ambos lados de la estructura principal, mediante vigas transversales
y soportes en escuadra.
Tren
sobre "Viaducto de la Pizana" en 1913
|
Las partes exteriores de dichos pasillos peatonales estaban protegidas
con barandillas metálicas, como el viaducto sobre el río
Agrio...Y el suelo se resolvía con gruesos tablazones de madera,
atornillados a las vigas de hierro transversales. La estructura principal
del puente se rigidizaba con pletinas y ángulos de diversas
medidas, que se unían a las vigas de carga principales mediante
remaches metálicos, formando celosías. Dicha estructura
estaba formada por tres tramos metálicos iguales, que se apoyaban
sobre dos pilares de fábrica cilíndricos cimentados
sobre el lecho del Río; y dos estribos de planta semielíptica
(de ladrillos de fábrica también), donde descansaban
los extremos del puente. Dichos estribos disponían de rebajes
interiores en forma de escuadras, de forma que la estructura metálica
o "cajón" salvaba la diferencia de nivel entre los
pilares de anclaje y el plano de la vía. El puente de hierro
sobre el río Guadiamar, conocido también como "Viaducto
de la Pizzana", fue desguazado por la compañía
COMERCIAL DE DEMOLICIONES, S.A. (26)
a partir de 1980, fecha en que salieron a subasta todas las propiedades
de la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS, unos años después
de la clausura del Ferrocarril. |
| A partir de entonces desapareció de la escena
minera uno de los puentes más hermosos de todo el recorrido
Aznalcóllar-San Juan de Aznalfarache. Hasta no hace mucho,
los estribos y los pilares de este viaducto se conservaban íntegros,
llorando sobre el Guadiamar aquellas décadas de prosperidad
que vivieron las canteras y las minas...Pero durante las fuertes crecidas
que tuvo el Río en Diciembre de 1997, uno de los pilares cilíndricos
(el del lado Aznalcóllar) fue arrastrado por las aguas y partido
en dos mitades. En la actualidad, puede verse parcialmente sumergido
sobre el Guadiamar, a muy pocos metros de su primitivo emplazamiento,
formando una hermosa estampa que ya es historia. ¿Aguantará
el pilar que queda todavía en pie la brutal embestida de las
aguas, durante los próximos inviernos?. |
"Viaducto
de la Pizana" en la actualidad
|
D) PUENTE DE VALENCINA: Está situado en el Kº 20.520
de la línea general, sobre el Arroyo del Judío; aunque en
los mapas actuales del Servicio Geográfico del Ejército,
figura con el nombre de "Arroyo Pie de Palo". El citado puente
queda a unos 500 metros de la desaparecida Estación de Valencina,
en sentido Aznalcóllar-Río Guadalquivir; y es idéntico
al que se construyó sobre el "Arroyo de los Frailes",
con algunas diferencias de escasísima importancia. Está
construido en su totalidad con ladrillos de fábrica prensados,
posee el mismo sistema de reforzamiento de arcos con raíles y tiene
tres arcos de medio punto iguales espaciados uniformemente; pero su planta
es ligeramente curva, debido al segmento casi semicircular que existe
entre la Estación de Valencina y la recta que se inicia en las
proximidades del "Cortijo de Villadiego". Otro matiz que diferencia
este viaducto del que se construyó en las cercanías de Aznalcóllar,
es que su coronación está resuelta con los mismos ladrillos
de fábrica que se utilizaron para su construcción (recuérdese
que las coronaciones del Viaducto sobre el Arroyo de los Frailes se resolvían
con macilentos sillares de granito); y que sus arcos se inician casi a
ras de suelo, ya que la depresión del terreno en esa zona no resulta
tan impresionante y tan profunda como en el Viaducto de Aznalcóllar.
El estado de conservación de este puente, desde la primera vez
que lo visité en la primavera de 1990, no ha variado sustancialmente.
Las únicas novedades que se han producido desde entonces hasta
1998 son la rotura o el expolio de uno de los zunchos de reforzamiento
de los arcos; y el "descarnamiento" de uno de los pilares de
cimentación del puente en el lecho del Arroyo, a consecuencia de
las fuertes lluvias que se produjeron durante 1995, 1996 y 1997. Si el
agua sigue socavando la base arcillosa donde se cimenta este pilar, el
Puente de Valencina podría fracturarse o grietearse seriamente.
E) PUENTE DE LOS VINATEROS: En realidad no se trata de ningún
viaducto; sino de un paso elevado a modo de puente, por debajo del
cual discurría el Ferrocarril de Aznalcóllar. Está
emplazado en el Kº 23.880 de la línea general, en el término
municipal de Santiponce; y aunque su estado de conservación
no es demasiado bueno (pues presenta numerosas grietas), todavía
hay quienes se atreven a cruzarlo con vehículos ligeros. La
COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS tuvo que construir este puente,
porque el ferrocarril en esa zona atravesaba un camino muy antiguo,
que
comunicaba Santiponce con Valencina y con otros pueblos limítrofes
del Aljarafe, y ese camino era frecuentado por los numerosos carruajes
de tracción animal que se empleaban en el campo por aquella
época.
|
Puente
de los Viniteros
|
F) PUENTE METÁLICO A LA ENTRADA DE GERENA: La construcción
del ramal a Gerena no presentó ninguna dificultad específica,
por lo llano del terreno y por la brevedad del recorrido. Sin embargo,
fue necesario salvar una depresión de escasa importancia a la entrada
del pueblo, donde se construyó un PONTÓN METÁLICO
de un solo tramo y una luz de 4 metros. La estructura de hierro descansa
sobre los muros de fábrica que forman los estribos del puente;
y las jácenas o soportes principales se componen de dos vigas paralelas
de perfil en doble T, donde se apoyaban los raíles por su parte
superior. Los extremos de las vigas de carga principales se apoyaban sobre
4 sillares de granito; y aquéllas, a su vez, se arriostraban perpendicularmente
con cuatro parejas de pletinas en diagonal, para darle más rigidez
a la estructura. A ambos lados de las jácenas se construyeron dos
pasillos peatonales con vigas en doble T, más pequeñas que
las principales, y arriostradas a éstas mediante cuatro parejas
de perfiles en U, siguiendo la misma alineación que las pletinas
del centro. El suelo de los pasillos se resolvió con tablones de
madera, atornillados convenientemente a la estructura. Hasta 1994 este
pequeño puente era visitable todavía y se conservaba en
buenas condiciones, a falta de los tablones peatonales y los raíles
de la vía, que fueron desmontados cuando se desmanteló el
Ferrocarril. Incluso hasta 1985 conservó una placa de pequeñas
dimensiones, donde se podía leer: "F.C. DE AZNALCÓLLAR
AL GUADALQUIVIR", pero al poco tiempo desapareció. Cuando
el Ayuntamiento de Gerena construyó el nuevo recinto ferial, en
vez de destruir el Puente, lo "encapsuló" mediante una
arqueta y lo dejó en su primitivo sitio, haciendo pasar los actuales
tubos de desagüe por su luz original de 4 metros...De modo que a
los que desconozcan estos datos, puede parecerles que se desguazó,
ya que aparentemente está "enterrado" y no resulta visible.
10.- LAS ESTACIONES, CASILLAS Y EDIFICIOS DEL
FERROCARRIL: En la época que el Ferrocarril de Aznalcóllar
funcionaba a pleno rendimiento con todos sus ramales, las casillas, estaciones
y demás edificios que se construyeron en el sentido Aznalcóllar-San
Juan de Aznalfarache, eran las siguientes:
| A) ESTACIÓN DE AZNALCÓLLAR Y EDIFICIOS
ANEXOS: La Estación de Aznalcóllar estaba situada
en la margen oriental del pueblo, a muy poca distancia del casco urbano,
y a poniente de las minas. Era un precioso edificio de mampostería,
con tejado a dos aguas y tejas planas de las utilizadas en casi todas
las edificaciones foráneas de la época. Se componía
de un módulo central con dos plantas y dos módulos simétricos
de una sola planta, adosados a los testeros laterales, destinados
al almacenamiento de equipajes y de mercancías. Originalmente,
las cumbreras de los tejados se remataban con cuatro pináculos
(27), que luego desaparecieron
con el paso de los años. También había una marquesina
con visera metálica en la parte frontal de la Estación,
cuya techumbre se resolvía con chapas onduladas de pendiente
invertida a la del tejado. |
Estación
de Aznalcóllar a principios de la década de los 70
|
Jefe
de Estación de Aznalcóllar, Juan Ferrer. Fotografía de 1939
|
Todas las uniones de los muros se resolvían exteriormente con
ladrillos de fábrica prensados; así como los recercados
de las puertas, las ventanas y el zócalo de la fachada principal.
Este antiguo y emblemático edificio se conservó más
o menos íntegro hasta el comienzo de los años setenta.
Pero luego fue presa del abandono y del expolio; ya que a partir de
entonces desaparecieron las cerchas de la marquesina, el tejado se
hundió y sus muros empezaron a grietearse seriamente. En una
foto de 1980, aún se conservaba el rótulo de AZNALCÓLLAR,
en el testero oriental de la Estación, y hasta principios de
los años noventa se conservaron sus ruinosos muros. En su lugar
se han construido modernas naves industriales, destinadas a diversos
fines. Uno de los jefes de la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS
que habitaron durante más tiempo la Estación de Aznalcóllar,
en las primeras décadas del siglo XX, fue D. JUAN FERRER (28).
A la derecha de la Estación había un pequeño
edificio, del mismo estilo que aquélla, donde se ubicaban los
RETRETES de caballeros y señoras. |
| Tenía dos puertas iguales, ladrillos prensados
en las uniones de sus muros y la cumbrera del tejado se remataba también
con dos pináculos, algo más pequeños que los
de la Estación de Aznalcóllar. Las heces y los orines
se recogían en una fosa séptica subterránea e
impermeable, que se limpiaba periódicamente para evitar que
se llenara totalmente. A poniente de la Estación existía
otro edificio destinado a COCHERAS, con tres puertas de entrada y
una PLATAFORMA GIRATORIA enfrente, para cambiar el sentido de las
máquinas. Las tres vías de las Cocheras convergían
en la Placa Giratoria; y desde allí salía un pequeñísimo
ramal de escasos metros, que enlazaba con la línea general
mediante agujas. También existió una AGUADA, de la cual
no he podido conseguir ninguna foto, y una BÁSCULA que estaba
situada frente a la Estación. |
Estación
de Analcóllar a mediados de los 80. Hoy en la actualidad, desaparecida
|
B) LA CASILLA QUEMADA: Esta edificación era una casilla
ordinaria del tipo más común de las que construyó
la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS entre sus minas y el embarcadero
de San Juan de Aznalfarache. Estaba situada después de la Estación
de Aznalcóllar, a tan solo 360 metros de ésta; en el cruce
del ferrocarril con el camino que iba hasta un grupo de casas para obreros
denominado "La Juanita", edificadas en la época de la
SEVILLE SULPHUR. Este edificio se conocía popularmente como la
"Casilla Quemada"; debido a un incendio fortuito que se produjo
en 1936 (29). Esta casilla estuvo
habitada durante algunos años por los padres de Antonio Bretones
Escobedo, ANTONIO BRETONES AGUIRRE (30)
y JOSEFA ESCOBEDO MORENO (31). Esta
casilla fue de las primeras que desaparecieron, después de la crisis
irreversible de la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS, e iniciarse
la explotación a cielo abierto de las "Minas de Aznalcóllar".
C) LA CASILLA DE MARÍA: Estaba situada en el Kº 1.400,
desde la Estación de Aznalcóllar. En este lugar, el F.C.
se cruzaba con el camino particular que iba hasta las casas para Jefes
que se construyeron en la mina "La Higuereta". Según
las personas más viejas de Aznalcóllar, en esta casilla
vivió un matrimonio compuesto por María y Frasco Montes,
y ambos fueron empleados de la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS.
Este edificio también ha desaparecido por completo, y estaba situado
aproximadamente en el lugar que hoy ocupa la puerta de entrada de las
modernas instalaciones de BOLIDEN-APIRSA, S.L.
D) CASILLA DE CRISPINEJO: Estaba situada antes del viaducto metálico
que se construyó sobre el río Agrio o Crispinejo, en el
Kº 1,975. Era también una casilla ordinaria de las más
pequeñas y desapareció hace ya bastantes años, después
de la época en que se desguazó el "Puente de Hierro"
(32). El emplazamiento de esta casilla
era estratégico; porque desde ella, su inquilino, vigilaba permanentemente
el estado del Puente y la conservación de la vía.
E) ESTACIÓN DE CUCHICHÓN: Estaba situada en el Kº
2,970 del segmento Aznalcóllar-Cuchichón, a tan solo 150
metros del empalme con el antiguo ramal de Mina Caridad. Este edificio
empezó a utilizarse desde que se construyó el ramal de Aznalcóllar,
a partir de 1913, y era similar al de la Estación que había
en el pueblo, pero de dimensiones más reducidas y con una sola
planta. Sus muros fueron contruidos a base de ladrillos de fábrica
y el tejado se resolvió con tejas planas, como casi todos los edificios
del Ferrocarril. A poniente de este edificio, también se construyeron
RETRETES y un ALJIBE subterráneo de agua potable, enfrente, para
el abastecimiento doméstico. La Estación fue demolida en
la década de los sesenta, muchos años después de
suprimirse el servicio de viajeros y siendo ya propietaria de las "Minas
de Aznalcóllar" la sociedad ANDALUZA DE PIRITAS, S.A. Recuérdese
que hasta 1963 (fecha en que se desguazó el viaducto metálico
sobre el río Agrio), los trenes subían hasta la Estación
del Pueblo; pero a partir de entonces, la línea se iniciaba en
las instalaciones de Mina Cuchichón.
| F) ESTACIÓN DE CUCHICHÓN
(ANTIGUA): Estaba situada en el Kº 3.130, desde la Estación
del Pueblo, sobre el andén izquierdo de la vía general,
en el mismo lugar que se unía el ramal de Cuchichón
con el ramal de Caridad. Era de parecidas dimensiones a la que se
construyó después, y fue la primera estación
que utilizaron los vecinos de Aznalcóllar para sus desplazamientos
a Sevilla. Quedó fuera de servicio a partir del año
1926, fecha en que se cerró la "Mina Caridad" y se
explotaban solamente los ricos criaderos de la SEVILLE SULPHUR. |
Estación
de Cuchichón
|
G) CASILLA DEL CONVENTO: Esta casilla era del tipo de las ordinarias
que se construyeron para el personal de Vía y Obras. Estaba emplazada
a pocos metros antes de iniciarse el viaducto que se construyó
sobre el Arroyo de los Frailes, en sentido Aznalcóllar-Sevilla.
Se le conocía popularmente como "Casilla del Convento",
por su proximidad a las ruinas de un convento de monjes (Monasterio de
Nuestra Señora del Buen Suceso) que existió en esa zona
hasta antes de iniciarse la explotación de la "Corta los Frailes",
en 1996. En esta casilla habitó durante algunos años CAYETANO
BRETONES AGUIRRE (33). Sus ruinosos
muros fueron visibles hasta la década de los setenta, pero en la
actualidad no queda nada.
H) CASILLA DE BRETONES: Esta casilla se hallaba a menos de un kilómetro
de la Casilla del Convento, en el cruce del F.C. con la carretera de Gerena.
Como se trataba de un cruce muy peligroso, estaba protegido mediante un
paso a nivel con cadenas. Se le llamó así, porque estuvo
habitada durante 15 años por el matrimonio Antonio Bretones Aguirre
y Josefa Escobedo Moreno, hasta principios de los años cincuenta
(34). Recuérdese que esta pareja
habitó también hasta 1936 la Casilla Quemada, próxima
a la Estación de Aznalcóllar. Cuando en 1978 visité
por vez primera las minas de este pueblo, todavía se conservaban
los ruinosos muros de la "Casilla de Bretones" y los segmentos
de vía que se cruzaban con la antigua carretera, pero en los momentos
actuales ya no se conserva nada. En esa zona ha desaparecido incluso la
vieja explanación del Ferrocarril, debido al impacto de las modernas
máquinas agrícolas.
I) CASILLA DEL PORTUGUÉS: Esta casilla estaba situada entre
el viaducto metálico que la compañía propietaria
del Ferrocarril construyó sobre el río Guadiamar y la Estación
de Gerena-Empalme, sobre el Kº 7,200 de la línea general.
Por ese lugar pasaba un antiguo camino real, que unía los pueblos
del Aljarafe sevillano con Extremadura; y en el que existió un
PASO A NIVEL, para regular el tránsito de ganados y personas. De
esta casilla no se conserva absolutamente nada, ya que fue una de las
primeras en desaparecer, después de la clausura del F.C. de Aznalcóllar
(35).
J) ESTACIÓN DE GERENA-EMPALME: Estaba situada en el Kº
7,520 de la línea, a escasos metros del lugar donde se inició
posteriormente la construcción del ramal a Gerena. Para su construcción
se utilizaron ladrillos de fábrica prensados de color rojo y su
aspecto es muy similar al de las estaciones de Valencina, "Cuchichón"
y Camas. Disponía también de una marquesina, a modo de visera,
en la parte anterior del edificio, para que los viajeros pudieran resguardarse
de las inclemencias del tiempo. En la actualidad, esta Estación
se conserva relativamente bien, a pesar de los años transcurridos,
y gracias a su reutilización permanente con fines agrícolas
desde la clausura del Ferrocarril. Entre este edificio y el cruce con
el ramal de Gerena había una amplia explanada por donde discurrían
tres vías paralelas, en las cuales se estacionaban los vagones
de mineral procedentes de Aznalcóllar y los adoquines de granito
procedentes de aquel pueblo. También existió una BÁSCULA
al lado de una de las vías. Todavía, en ese mismo lugar
pueden apreciarse restos de traviesas podridas y tirafondos carcomidos
por el tiempo, en medio de los grandes eucaliptos que aún se conservan
a ambos lados de la primitiva explanación de las vías. Varios
años después de inaugurarse el F.C., se hizo una marquesina
lateral adosada a la Estación, que hizo las funciones de CANTINA
durante muchos años. De no haber sido por su actual inquilino y
antiguo empleado de la Cia. GADITANA DE MINAS, Juan Castillo Durán,
es muy probable que este edificio y el Depósito de Agua anexo hubieran
desaparecido.
K) CASILLAS DEL RAMAL A GERENA: Entre la Estación de Gerena-Pueblo
y la Estación de Gerena-Empalme se construyeron dos casillas para
guardas. La primera de ellas se halla situada en el Kº 1.170 del
ramal, junto a la carretera que sale de Gerena hacia Aznalcóllar.
Cuando visité esta casilla, en 1990, tenía los muros de
mampostería en buen estado, pero le faltaba la techumbre. Posteriormente,
las tejas originales se han sustituido por chapas onduladas, se han tapiado
los huecos de las ventanas, le han colocado una puerta metálica,
y se está reutilizando actualmente con fines agrícolas.
En el mismo lugar donde se ubica esta casilla, existió un PASO
A NIVEL, del cual no se conserva nada. La otra casilla se hallaba situada
en el Kº 2.490 del citado ramal, en terrenos del Marqués de
Albaserrada; y de ella no se conserva absolutamente nada, debido a los
continuos movimientos de tierra que han efectuado las máquinas
con el paso de los años. La zona está tan removida, que
no ha quedado ni un trozo virgen de la explanación original. Junto
a esta casilla también existió un PASO A NIVEL con guarda.
L) ESTACIÓN DE GERENA Y EDIFICIOS ANEXOS: Se construyó
a escasos metros del origen del ramal que unía el pueblo de Gerena
con la Estación de Gerena-Empalme, sobre una gran explanada en
la que se construyó el antiguo campo de fútbol, después
del desmantelamiento del Ferrocarril. El edificio está hecho a
base de ladrillos de fábrica y es de dimensiones muy parecidas
a las estaciones de Camas, Valencina y "Cuchichón". Desde
la Estación de Gerena-Empalme hasta la Estación de GERENA-PUEBLO
existía una sola vía; que después de pasar por la
parte anterior de la Estación y por un Muelle donde se cargaban
a mano los adoquines de granito, se ramificaba en tres pequeños
segmentos, formando un abanico de tres vías. La del centro se comunicaba
con unas COCHERAS, donde se guardaban los carruajes y las locomotoras;
y los otros dos segmentos iban a morir a los terrenos que hoy ocupan los
bares denominados "La Cantina" y "Gran Parada" (este
último permanece cerrado en la actualidad). También existían
unos RETRETES del tipo de los de Aznalcóllar y una PLATAFORMA GIRATORIA,
entre la Estación y las Cocheras, para cambiar el sentido de las
locomotoras. La Estación de Gerena continúa presentando
un magnífico estado de conservación; a pesar de habérsele
hecho algunas reformas y añadidos posteriores que, afortunadamente,
no han roto la armonía del edificio. La única reforma que
introdujo MANUEL FLORES CASTILLO, quien la habitó con su familia
durante casi treinta años, consistió en cerrar con malla
metálica la marquesina principal de la Estación. Aunque
documentalmente no está claro que este edificio pertenezca a los
herederos de su antiguo inquilino (36);
lo cierto es que tampoco ha sido reclamado en ningún momento por
los liquidadores de la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS. En cualquier
caso, es digno de elogiar el buen estado en que se sigue conservando la
Estación de Gerena, gracias a que la viuda de Manuel Flores y sus
descendientes siguen habitándola en la actualidad. Del resto de
los edificios (Cocheras, Báscula, Retretes y Plataforma Giratoria)
no se ha conservado absolutamente nada; pues cuando visité Gerena
en 1978, ya habían desaparecido. No obstante, he podido averiguar
que las COCHERAS fueron reutilizadas como viviendas, una vez que se cerró
el Ferrocarril y se retiraron los carruajes que había dentro. Los
primeros habitantes de este edificio ferroviario fueron Manuel Sanz Sousa
y Francisco Amores. El último de los inquilinos fue un tal Manuel,
apodado "El Meloja", que vive todavía en el pueblo (37).
En el lugar de las COCHERAS se pretendió construir el "Depósito
de Cereales" de Gerena, pero luego se consideró más
conveniente su actual emplazamiento.
M) CASILLA DE LA PUCHERA: Siguiendo el recorrido desde la Estación
de Gerena-Empalme hasta Camas, había otra casilla para guardas,
conocida popularmente como "La Puchera" (38).
Estaba situada sobre el Kº 8.400 de la línea general, junto
a una vereda de carne que discurría por terrenos de"Conti"
y "La Pizzana". Era del tipo de las más pequeñas
y desapareció hace ya bastante tiempo.
N) CASILLA DE BERNARDO: Esta casilla estaba situada sobre el Kº
10,090 del Ferrocarril, junto a la carretera que une Gerena y Olivares.
Su nombre se debe a que la habitó durante muchos años un
tal Bernardo Pallares. Dentro del tipo de las casillas para guardas que
se construyeron a lo largo de la línea general, ésta fue
una de las mejores conservadas hasta la década de los ochenta.
Recuerdo que durante la primera visita que hice a este lugar en Mayo de
1985, este edificio se encontraba en magnífico estado de conservación:
Sus paredes estaban encaladas, la techumbre se encontraba bien, conservaba
todavía su puerta original y disponía incluso de rejas metálicas
en las ventanas. Hasta el año 1990, sobrevivió al vandalismo,
a la intrusión y al expolio. Después, unos desaprensivos
rompieron la cerradura de la puerta y destrozaron los humildes enseres
que había dentro. A partir de entonces, sufrió un deterioro
galopante y a mediados de los años noventa estaba ya completamente
destrozada. La última vez que visité el emplazamiento de
esta casilla, solo se conservaba una pila de lavar y el aljibe para agua
potable que se construyó al borde de la vía. En esta casilla
existió también un PASO A NIVEL con cadenas.
Ñ) CASILLA DE LA DIVISORIA: Estaba situada en el Kº
12.460 de la línea general, al borde de un antiguo camino vecinal
que unía las poblaciones de Olivares y Gerena, y se cruzaba con
el Ferrocarril en ese punto. Esta casilla fue de las primeras en desaparecer,
y en la actualidad no se conserva de ella absolutamente nada.
O) CASILLA DEL 18: Se le llamaba popularmente así, porque
se construyó muy cerca del kilómetro dieciocho de la línea
general (Kº 17.740), al borde del carril sin asfaltar que une Salteras
con la carretera de Gerena a la altura de una hacienda denominada "El
Polvillo". Entre aquel punto de la línea y "El Polvillo",
hay que recorrer una distancia de 3,100 kilómetros. Hasta 1989
todavía eran visibles los muros inferiores de esta casilla; pero
en la actualidad solo es posible ver algunos ladrillos rotos que amarillean
encima de la tierra, y el antiguo aljibe cegado de objetos inservibles
y animales muertos.
P) ESTACIÓN DE VALENCINA: Era un edificio de una sola planta,
construido a base de ladrillos de fábrica prensados (como sus homólogas
de Camas, Cuchichón, Gerena), y tenía una superficie de
120 metros cuadrados. Estaba situada exactamente a continuación
del Kº 20.000 de la línea general, muy cerca del viaducto
que se construyó sobre el "Arroyo del Judío",
en el término municipal de Valencina de la Concepción. La
primera vez que visité esta estación, en 1989, ya se hallaba
completamente destruida. Sólo eran visibles algunas paredes inferiores
de escasa altura y numerosos ladrillos amontonados en el suelo. También
se conservaba todavía el ALJIBE para agua potable. En la actualidad,
toda la zona que ocupaba el edificio sigue estando cubierta de ladrillos
rotos y de frondosas hierbas. También llama la atención,
incluso desde lejos, la presencia de una higuera asilvestrada de grandes
dimensiones, junto al solar que ocupaba la Estación.
Q) CASILLA DE SANTIPONCE: Estaba situada en el Kº 25.255 de
la línea general, sobre el cruce del Ferrocarril con la carretera
que une Valencina de la Concepción y Santiponce, a unos 900 metros
de esta población. Cuando visité esta casilla a finales
de 1989, solo se conservaba (pero en muy mal estado) el muro fronterizo
con la carretera y una de las paredes lindantes con la vía. Lo
demás estaba completamente destruido. A la hora de redactar este
trabajo, la citada casilla ha desaparecido por completo, y su solar se
ha habilitado recientemente como parte de un rústico Almacén
de Corcho (39).
| R) CASILLA DE CAMAS: Estuvo situada en el Kº
27.280 de la línea general, a poniente de Camas, y casi frente
por frente al cementerio de esta población. A pocos metros
de esta casilla para guardas había un camino vecinal que procedía
de una cortijada próxima, apellidada "Cortijo de la Señorita"
y que se cruzaba con el F.C. de Aznalcóllar en ese punto. También
en esa intersección hubo un PASO A NIVEL conocido popularmente
como de "La Señorita". Cuando visité esta
casilla en Diciembre de 1989, era admirable su estado de conservación,
gracias a los permanentes cuidados que le dispensaba la señora
MANUELA GÓMEZ CEDILLO, que la habitó durante más
de 50 años con su familia. Esta mujer fue empleada de la compañía
propietaria del Ferrocarril y desempeñó las funciones
de GUARDESA en el paso a nivel de "La Señorita" durante
muchos años. A finales de 1989 vivía con una hija viuda,
cuyo marido había sido también empleado de la COMPAÑÍA
GADITANA DE MINAS. |
Caseta
de Camas con depósito de agua para las locomotoras
|
También esta señora tuvo la amabilidad de facilitarme,
cuando la visité, una interesante foto de la locomotora de vapor
"Triana-5", donde una de las personas que aparecen es un hijo
que se le murió muy joven y que también fue empleado del
F.C. de Aznalcóllar (40). La
última vez que fui a visitar a Dª MANUELA, con el fin de actualizar
este trabajo (en 1996), me encontré con la desagradable sorpresa
de que la casilla donde vivió esta señora había desaparecido
por completo. Pregunté a algunos vecinos de las casas próximas
y me indicaron el nuevo domicilio de Dª MANUELA. Cuando volví
a hablar con ella, estaba algo más anciana y ya no se acordaba
muy bien de mi visita del 89. Fue su hija la que me explicó que
debido al aspecto ruinoso que presentaba el edificio donde vivían
ella y su madre a principios de los años noventa, el Ayuntamiento
de Camas les facilitó otra vivienda a un precio simbólico,
para que no corrieran riesgos innecesarios (41).
Por tanto, la Casilla se quedó vacía sobre 1992-93, y el
Ayuntamiento de Camas procedió a su derribo, basándose en
razones de seguridad.
| S) ESTACIÓN DE CAMAS Y EDIFICIOS ANEXOS: El
tendido del Ferrocarril que se iniciaba primitivamente en la "Mina
Caridad" (Aznalcóllar), tenía sus edificios más
importantes en la población de Camas, sobre el Kº 28.540
de la línea general. El complejo ferroviario de esta zona (hasta
entonces completamente despoblada) se componía de un macilento
Muelle, la Estación, el Depósito de Máquinas,
un Depósito de Agua, una Placa Giratoria, un Almacén
y los Talleres de reparación de la COMPAÑÍA GADITANA
DE MINAS. El F.C. de Aznalcóllar penetraba en Camas al mismo
nivel que el F.C. Sevilla-Huelva, sobre un puente metálico
que construyó la "S.A. MINAS DE CALA", y discurría
de forma paralela a aquél en el kilómetro final. Por
debajo discurría el otro ferrocarril minero de vía estrecha
CALA-SAN JUAN DE AZNALFARACHE, que quedó fuera de servicio
antes que el F.C. de Aznalcóllar. Después de cruzar
el puente, se encontraba el Muelle y las playas de almacenamiento
de piritas. Después se encontraba la ESTACIÓN de viajeros,
que era el edificio más pequeño de todos. |
Estación
de Camas
|
Estaba construido a base de ladrillos de fábrica prensados, la
techumbre se resolvía con tejas planas y era de dimensiones parecidas
a la de Cuchichón. Los retretes, en vez de ser independientes,
estaban adosados sobre el testero occidental de la Estación. Inmediatamente
después de la Estación, estaba el DEPÓSITO DE MÁQUINAS,
que era un edificio amplio con tejado a dos aguas, en cuya cumbrera se
alzaban cuatro chimeneas de ventilación y dos pináculos
en los extremos. Posteriormente, se eliminaron las chimeneas originales
y se edificó un estrecho tejadillo a modo de lumbrera, para conseguir
una ventilación más eficaz de los humos y vapores de las
máquinas. En la fachada principal del edificio había tres
puertas idénticas con arcos en medio punto; desde las cuales asomaban
tres pequeñas vías, que iban a converger a una Placa Giratoria
que se encontraba entre los Talleres y el Depósito de Máquinas.
En la parte posterior había otras 3 puertas, similares a las que
he mencionado, pero estaban tapiadas con ladrillos, a excepción
de la del centro. Cada uno de los flancos laterales se resolvía
con siete altas ventanas, que se iniciaban casi a ras de suelo y se remataban
con amplias lumbreras (a base de mallas metálicas), que a su vez
le proporcionaban más aireación al edificio. En la puerta
principal había un gran cartel elaborado con preciosos azulejos
de la época, donde aún puede leerse: "DEPÓSITO
DE MÁQUINAS".
Cartel
de Escuela-Taller "Camino Corto" del año 1997
|
Hasta principios de los años noventa,
este edificio se mantuvo totalmente abandonado. Pero afortunadamente
fue restaurado por los alumnos de la Escuela-Taller "CAMINO CORTO"
de Camas, entre 1993 y 1996 (42),
respetando en lo posible la armonía general del edificio. A
mí lo que menos me gusta es la puerta metálica con que
se ha resuelto la entrada principal. Frente al Depósito de
Máquinas que he mencionado antes, estaban los TALLARES GENERALES,
donde se efectuaban todas las reparaciones y trabajos relacionados
con el F.C. de Aznalcóllar. |
| El edificio era de dimensiones parecidas al de las "Cocheras",
pero algo más estrecho y alargado. A diferencia de aquél,
solo tenía dos puertas simétricas en la entrada principal,
de donde arrancaban dos pequeñas vías que se juntaban
en la misma Placa Giratoria que he descrito con anterioridad. En medio
de los Talleres y el Depósito de Máquinas, había
otro edificio de dimensiones mucho más reducidas, pero de rasgos
arquitectónicos idénticos, que se destinó a ALMACÉN
mientras que existió el Ferrocarril. De este edificio salía
también un pequeñísimo ramal viario, que convergía
como los anteriores en la Placa Giratoria que había en el centro.
En los momentos actuales, lo único que se conserva del interesante
complejo ferroviario que hubo en Camas, es el Depósito de Agua
y "Las Cocheras". |
Estado
actual de las Cocheras de Camas tras la restauración por la Escuela-Taller
"Camino Corto"
|
T) ESTACIÓN DE LAS ERILLAS: Después del Kº 28.540,
donde estaba situada la Estación de Camas, se iniciaba un último
ramal hasta el muelle de San Juan de Aznalfarache, sobre el río
Guadalquivir. A partir de Camas, la vía giraba bruscamente hacia
la izquierda, cruzándose a los pocos metros de iniciarse con la
carretera que iba antiguamente desde Badajoz a Castilleja de la Cuesta
(travesía occidental de Camas), a la altura del actual "Centro
de Salud" de esta población. A lo largo de ese ramal de 5
kilómetros de longitud, estaban las estaciones de "Las Erillas"
y "Los Gordales".
La Estación de LAS ERILLAS estaba situada en el Kº 3.780 del
citado ramal. Era un edificio construido (como casi todos sus homólogos
del F.C. de Aznalcóllar) a base de ladrillos de fábrica
prensados y tejas planas. Quedó fuera de servicio a partir de 1933,
cuando se desvió el cauce del río Guadalquivir por la Vega
de Triana y se construyó el puente metálico que unía
San Juan de Aznalfarache con el flanco suroeste de Sevilla (43).
Dado el tiempo que hace que este edificio desapareció, no he podido
conseguir ninguna fotografía de la época.
U) ESTACIÓN DE LOS GORDALES: Esta era primitivamente la
última Estación del F.C. de Aznalcóllar al Guadalquivir.
Estaba situada en el Kº 5.070 del ramal Camas-Los Gordales; o lo
que es lo mismo, en el Kº 33.610 desde la Mina Caridad hasta el embarcadero
de San Juan de Aznalfarache. En este lugar se hallaba el primitivo muelle
de descarga; pero debido a la falta de calado del Río en esa zona
y a las obras de construcción del nuevo cauce, quedó fuera
de servicio sobre 1933, en la misma época que dejó de utilizarse
la estación de "Las Erillas". Para la construcción
del segundo Embarcadero, solo fue necesario tender una pequeña
vía (situada más al sur que la anterior), desde el Kº
3.220 del tramo no afectado por el cauce del Guadalquivir hasta el Kº
5.000 del nuevo ramal entre Camas y el nuevo Muelle de Aznalcóllar.
O sea, que simplemente hubo que construir un segmento viario de 1,780
Kilómetros; de modo que la longitud resultante era idéntica
a la que tenía el Ferrocarril antes de construirse el segundo embarcadero.
Al lado de la Estación hubo también una AGUADA.
| 11.- LOS ALJIBES DEL FERROCARRIL: A
pesar de que la mayoría de casetas y estaciones del F.C. de
Aznalcóllar han desaparecido, y las que sobreviven no se conservan
demasiado bien, he podido constatar "in situ" la existencia
de varios ALJIBES a lo largo de la línea, entre Aznalcóllar
y Camas. Estos aljibes se construyeron todos al borde de la vía,
y su finalidad era almacenar AGUA POTABLE, para las necesidades domésticas
de las personas que habitaban aquellos edificios. Eran unos compartimentos
subterráneos, de planta cuadrada, construidos a base de ladrillos,
de los utilizados en casi todas las edificaciones de la COMPAÑÍA
GADITANA DE MINAS. La parte interior o "caldera" era de
dimensiones mucho más amplias que la boca del aljibe, para
evitar al máximo la evaporación. Dichas bocas o estrangulamientos
medían interiormente 0,5 metros y se remataban con unas compuertas
de madera, que impedían la entrada de reptiles, parásitos
e insectos. |
Detalle
de un aljibe
|
Detalle
de un aljibe
|
El abastecimiento de agua se hacía desde los propios trenes,
mediante vagones-cisternas que se enviaban periódicamente a
todas las casillas y estaciones. En 1989, cuando recorrí por
vez primera todas las casillas y estaciones del F.C. de Aznalcóllar,
el aljibe mejor conservado (por no decir el único) era el que
había en la "Casilla de Bernardo", sobre el Kº
10.090 de la línea general. Estaba muy bien encalado y conservaba
aún su tapa de madera, a pesar de que ya la casilla permanecía
abandonada desde hacía algún tiempo. Otros aljibes que
todavía se conservan pero muy deteriorados, son el de la Estación
de Valencina y el de la Casilla sobre la carretera de Salteras. Todos
están completamente cegados de basura, objetos inservibles...Y
los únicos seres vivos que habitan dentro de sus arruinados
muros son las salamandras. |
12.- EL PARQUE DE LOCOMOTORAS: El F.C. de
Aznalcóllar llegó a contar a lo largo de su controvertida
historia, con seis locomotoras de vapor y otras dos de tipo DIESEL, que
fueron adquiridas por la sociedad propietaria del Ferrocarril unos años
antes de que se produjera el último hundimiento de las Minas de
Aznalcóllar, el 10 de Diciembre de 1968. Las seis locomotoras de
vapor estaban bautizadas con hermosos nombres propios, tomados de ríos
y poblaciones sevillanas, a excepción de una de ellas (la Nº
1) que se llamaba "CÁDIZ". Las cuatro primeras tenían
el distintivo de Arthur Koppel, pero fueron fabricadas por JUNG. La carga
que arrastraban estas locomotoras se componía habitualmente de
25 bateas de mineral, a razón de 10 toneladas cada una (44).
Parque
de Locomotoras en 1957
|
Nº
|
Nombre
|
Constructor
|
Año
|
Tipo
|
|
1
|
CÁDIZ
|
A.KOPPEL-JUNG
|
1904
|
0-3-1 T
|
|
2
|
SEVILLA
|
A.KOPPEL-JUNG
|
1904
|
0-3-1 T
|
|
3
|
AZNALCÓLLAR
|
A.KOPPEL-JUNG
|
1904
|
0-3-1 T
|
|
4
|
GUADIAMAR
|
A.KOPPEL-JUNG
|
1904
|
0-3-1 T
|
|
5
|
TRIANA
|
KRAUS
|
1908
|
0-3-1 T
|
|
6
|
GUADALQUIVIR
|
KRAUS
|
1908
|
0-3-1 T
|
Las locomotoras 2 y 3 se encontraban fuera de servicio en 1957. Sus elementos
se encontraban desmontados en los Talleres de Camas; y por la documentación
que he consultado, parece que ya no volvieron a encenderse nunca más
(45). Además de estas seis
locomotoras, el F.C. de Aznalcóllar tuvo en préstamo una
pesada máquina de vapor apellidada "POZOBLANCO" (Nº
13), que procedía de la vieja línea Peñarroya-Puertollano.
Fue cedida temporalmente al ferrocarril que nos ocupa, a partir de 1952,
fecha en que las Minas de Aznalcóllar fueron tomadas en alquiler
por la "Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya".
Pero por razones que se desconocen, fue devuelta a sus antiguos propietarios
hacia el año 1956 (46). Durante
está época, fue cuando se reforzaron con zunchos metálicos
los arcos exteriores de los viaductos que se construyeron sobre el "Arroyo
Pie de Palo" (Valencina) y el "Arroyo de Los Frailes" (Aznalcóllar).
| El último par de locomotoras DIESEL fue adquirido
por la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS hacia 1969. Sus nombres
eran "Virgen del Carmen" y "Virgen de la Esperanza",
y arrastraban habitualmente 30 bateas de mineral, tipo Aznalcóllar
(47). La última información
que pude conseguir en relación con estas dos locomotoras, es
que fueron vendidas prácticamente nuevas a la empresa nacional
ENSIDESA, después del cierre del Ferrocaril. Los motores "DEUTZ"
originales fueron sustituidos por motores "VOLVO", y las
ruedas diseñadas para la vía estrecha hubo que adaptarlas
al ancho nacional de RENFE. Los últimos datos que conseguí
recabar acerca de estas máquinas, es que hasta finales de los
años ochenta estuvieron prestando servicio en una mina de Asturias,
pero no me ha sido posible contrastar la veracidad de esta curiosa
información. |
Locomotora
"Aznalcóllar" fotografiada en 1912
|
Las últimas locomotoras de vapor que prestaron servicio en la década
de los sesenta fueron las elegantes "GUADALQUIVIR" y "TRIANA-5",
fabricadas por KRAUS, antes de modernizar la línea con tracción
DIESEL. También a finales de los años veinte se intentaron
utilizar AUTOMOTORES diesel, para competir con los autobuses de la zona,
pero el intento fracasó y se suprimió el servicio de viajeros
a mediados de los años treinta (48).
13.- LOS REGLAMENTOS DEL FERROCARRIL: Durante
la investigación de este trabajo, en 1989, tuve la suerte de fotocopiar
los textos de varios Reglamentos del F.C. de Aznalcóllar (49);
y quizás los únicos que se conservan, después de
casi un siglo. Los dos más viejos se refieren al SERVICIO DE MOVIMIENTO
y al SERVICIO DE VÍA Y OBRAS; y están fechados en 1909,
cuatro años después de la apertura de la línea entre
la "Mina Caridad" y el muelle de "Los Gordales". Otro
de los reglamentos posteriores está fechado en 1933, y se refiere
exclusivamente a los MAQUINISTAS Y FOGONEROS. El más reciente de
todos los que he podido conseguir es un REGLAMENTO DE REGIMEN INTERIOR,
de fecha 28 de Mayo de 1951; que, curiosamente, contrasta con algunas
disposiciones de los reglamentos más antiguos. A continuación,
he tratado de seleccionar los artículos más significativos
de cada uno de los Reglamentos (a modo de botones de muestra); para que
los presuntos lectores de esta "historia" puedan hacerse una
idea de las distintas esferas organizativas que componían la actividad
ferroviaria en su conjunto, y la estrecha relación que guardaban
entre sí. Pues a pesar de las continuas crisis a las que tuvo que
enfrentarse, la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS siempre fue una
sociedad muy bien organizada, que seguía los esquemas habituales
de otras empresas de su rango; y que además se articulaba con la
actividad minera, de la cual llegó a depender casi por completo,
hasta su disolución.
| A) SERVICIO DE VÍA Y OBRAS: Este Reglamento
contenía las obligaciones del Ayudante de Vía y Obras,
del Asentador, de las Brigadas, de los Capataces, de los Guardavías,
de los Obreros de la Vía y de los Guarda-Barreras y Guardesas
que estaban al servicio de la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS.
El Artículo 13º, por ejemplo, otorgaba poderes extraordinarios
a los Ayudantes de Vía y Obras en materia de DESPIDOS y SANCIONES:
"El Ayudante propondrá al Ingeniero Director las multas
y castigos que merecieren los agentes que están a sus órdenes.
Sin embargo en casos graves de insubordinación, embriaguez
o falta de probidad, podrá suspenderlos hasta resolución
superior. Podrá despedir a los peones auxiliares que no cumplan
o que su trabajo no sea ya necesario...". |
Brigada
de Obras y Vías - Principios década de los 50
|
El Artículo 18º redundaba especialmente en la conducta
casi intachable que era preciso demostrar, para ocupar el cargo de ASENTADOR:
"Para ejercer este cargo es indispensable saber leer y escribir correctamente
y las cuatro reglas fundamentales de la Aritmética, haber servido
en "Vía y Obras" en otra Compañía; o haber
ejercido el cargo de Capataz de Brigada en este ferrocarril, por lo menos
durante dos años, a satisfacción de sus Jefes y sin nota
alguna desfavorable". Especialmente curioso resultaba el Artículo
39, relativo a las "Zorrillas" o "Cangrejos": "...Las
ZORRILLAS deberán retirarse de la vía quince minutos antes
del paso de los trenes, dejándolas separadas por lo menos un metro
del carril más próximo. No deben emplearse nunca de noche
ni en tiempo de niebla". Y el Artículo 59, continuaba diciendo:
"...Los capataces no permitirán que suban en los CANGREJOS
ni personas extrañas, ni empleados, ni contratistas y solo consentirá
en casos extraordinarios que lo hagan sus obreros, teniendo especial cuidado
que los "Cangrejos" no corran a más velocidad que la
de un hombre a paso gimnástico...". El Artículo 73,
relativo a los Obreros de la Vía, hace especial hincapié
en los requisitos que hace falta reunir para ser trabajador de Plantilla
de la Compañía: "Para ocupar plaza de obrero fijo,
se necesita haberla desempeñado en otras compañías,
con buena nota, haber trabajado como auxiliar en alguna brigada a satisfacción
de sus jefes, o en la construcción de las líneas de ésta
o de otras compañías; o por último, ser de oficio
labrador y acostumbrado por tanto al trabajo manual de las tierras".
Por este y otros artículos de los distintos Reglamentos consultados,
puede comprenderse lo importante que eran los informes emitidos por los
Jefes, para poderse colocar en la COMPAÑÍA GADITANA DE MINAS
por aquella época. El Artículo 96 se refiere a las obligaciones
que tienen contraídas con la Compañía aquellos trabajadores
que disfruten vivienda de su propiedad: "Los obreros que disfruten
casilla de la Compañía, están obligados a mantenerla
en perfecto estado de conservación y limpieza, blanqueándola
con cal interiormente cuando sea necesario, cal que será facilitada
por la Compañía". Y el Artículo 97 continúa
diciendo: "Conservarán y regarán asimismo las plantaciones
que en los alrededores de la casilla haga la Compañía y
no podrán en ningún caso hacer por su cuenta, plantaciones
o edificaciones en las cercanías de su casilla, sin autorización
expresa".
Brigada
de Obras y Víaz en una "Zorrilla" - Principios década de
los 50
|
Después de lo expuesto en los Artículos
96 y 97, sobre las casillas de la vía, es necesario aclarar
que todas las casillas y estaciones del Ferrocarril también
acabaron blanqueándose con cal exteriormente; incluso, algunas,
han experimentado con el tiempo modificaciones y añadidos de
mal gusto, supuestamente autorizados por la COMPAÑÍA
GADITANA DE MINAS. En relación con el Capítulo de Faltas
y Sanciones, hay que destacar las medidas disciplinarias tan severas,
impuestas por la COMPAÑÍA a todos los obreros infractores:
"Todo el que no esté en la línea a las horas de
servicio, será castigado la primera vez con supresión
de un día de haber, con dos días la segunda y con la
baja la tercera" (Artículo 105). |
Finalmente, como nota curiosa de este Reglamento, he escogido el Artículo
1º de su APÉNDICE III, relacionado con las DISPOSICIONES QUE
DEBEN OBSERVARSE, CUANDO SE ENCUENTRE UN CADÁVER SOBRE LA VÍA:
"Sólo se detendrán los trenes por hallarse un cadáver
sobre la vía, cuando la situación de éste en ella
sea tal, que el tren hubiera de tropezar en él y alterar su posición.
En todos los demás casos los trenes continuarán su marcha
normal, a pesar de la existencia del cadáver en las inmediaciones
de la vía".
B) SERVICIO DE MOVIMIENTO: Este Reglamento, igual que el de "Servicio
de Vía y Obras", se remonta al año 1909. En él
se contienen los deberes y atribuciones del Jefe de Movimiento, del Personal
de las Estaciones, del Servicio interior y exterior de las Estaciones.
También incluye otros capítulos relacionados con la formación
de trenes; marcha, permanencia y llegada de éstos, y el envío
de máquinas de auxilio y mercancías. El Artículo
51 prohibe fumar a todos los empleados de la Compañía, cuando
estén los trenes en las estaciones: "Los empleados todos,
sin distinción alguna, se abstendrán de fumar mientras estén
los trenes de viajeros en las estaciones". Respecto a los CONDUCTORES,
se dice en el Artículo 90, parte segunda: "...Los conductores
deben conocer y cumplir perfectamente en lo que a ellos corresponda, la
Ley el Reglamento de Policía de Ferrocarriles, el presente Reglamento,
el de Maquinistas y Fogoneros, el de Circulación y el de Señales,
el cuadro de marcha de los trenes y las órdenes y circulares de
Servicio que les conciernan". O sea, que para ser conductor era fundamental,
como mínimo, tener una memoria prodigiosa. Finalmente, en el Artículo
108 de este mismo Reglamento, se dice sobre los GUARDAFRENOS: "Está
terminantemente prohibido el saltar de un vagón a otro, estando
el tren en marcha". Y en el Artículo 105 se les obligaba inexcusablemente
a estar en los lugares de trabajo, con una hora de antelación a
las salidas de los trenes: "Los GUARDAFRENOS deberán presentarse
al Conductor de su tren, a ser posible, una hora antes de la salida de
éste, con objeto de recibir las órdenes oportunas".
Lo que no he podido averiguar es si esos tiempos de espera de los Guardafrenos,
se computaban oficialmente como Jornada de Trabajo por la COMPAÑÍA
GADITANA DE MINAS.
C) REGLAMENTO DE REGIMEN INTERIOR: Este Reglamento es el más
reciente de todos los que he consultado. Fue aprobado por la Dirección
General de Trabajo y Ferrocarriles el 28 de Mayo de 1951 (50);
y en él se hallan incluidos todos los asuntos de carácter
general, relacionados con los trabajadores de la COMPAÑÍA
GADITANA DE MINAS. Siguiendo el hilo de los anteriores Reglamentos, he
tratado de elegir los Artículos que me han parecido más
interesantes. Por ejemplo, en el Artículo 16, se habla de las condiciones
para poder ingresar en la Empresa: "Las condiciones precisas para
poder ingresar en las Empresas a que se refiere este Reglamento, serán
las siguientes:
a) Buena salud y aptitud física suficiente.
b) Tener con carácter general la edad de 18 años cumplidos,
sin rebasar los treinta y cinco...
Las edades máximas de ingreso, son para las categorías que
se indican, las siguientes:
1.- Técnicos........................................Cuarenta años
2.- Aspirante a Factor..........................Veintitrés años
3.- Obrera, Costurera y Limpiadora......Cincuenta años
"Los Guardas y Guardas Jurados, siempre que estos últimos
procedan de las Fuerzas Armadas, así como las GUARDESAS, no estarán
sujetos a límite máximo de edad para el ingreso...".
Sobre las viviendas de la Compañía, se dice en el Artículo
160: "Está absolutamente prohibido admitir con carácter
permanente en las viviendas de la Compañía a personas que
no sean familiares y vivan a sus expensas...". El Artículo
164 se refiere al personal con distintivo y gorra de uniforme: "1º.-
Jefes de Estación y Factores autor
|