RESTOS HISTÓRICOS ARQUEOLÓGICOS

Los numerosos yacimientos encontrados en el término municipal de Aznalcóllar nos hace pensar en la gran importancia que tuvo esta villa desde tiempos muy remotos.

Los trabajos realizados en 1993 por el arqueólogo Marcos A. Hunt y su equipo de colaboradores nos han ayudado a comprender la riqueza histórica de nuestro pueblo.
Entre los restos encontrados podemos destacar los siguientes:

POBLADOS CALCOLITICOS


La vida neolítica de Aznalcóllar hay que unirlas a las labores extractivas de mineral. El arqueólogo Marcos A. Hunt, en su estudio sobre la minería y metalurgia prerromana en Aznalcóllar, ha acumulado importantísima información.

Los más antiguos restos arqueológicos documentados en el área minera de Aznalcóllar provienen de dos yacimientos, situados al sur y al norte de la Corta actual y datables en el Calcolitico Pleno. El primero de ellos es un poblado situado en el km 11.5 de la carretera que une Gerena y Aznalcóllar.

Realizada la sección del terreno, de más de 60 m. Se han identificado hasta 12 unidades estructurales que corresponderian a silos y fondos de cabafías.

La cerámica encontrada, platos, fuentes y cuencos hemisféricos tienen sus paralelos inmediatos en el poblado de Valencina, cuya datación por medio del C-14 dan una cronología inicial en tomo al 2.100 a. C.

El segundo yacimiento del área minera de Aznalcóllar es una Necrópolis de cistas, que Hunt data como del Bronce Pleno.

Estos enterramientos practicados en el suelo constan de lajas de pizarra dispuestas cuadrangularmente colocándose los despojos del difunto en su interior, encontrándose a veces cerámicas lisas, copas, incluso espadas y alabardas.


ÉPOCA ROMANA

EL ACUEDUCTO

Cuando en el siglo II, Adriano ordena la planificación de la nueva ciudad de ITÁLICA, los ingenieros observan la necesidad de ampliar la acometida de aguas, mandando la construcción de dicho acueducto para llevar las aguas desde las fuentes de Tejada, término de Escacena, cuyo caudal ha sido tasado en 12.960 metros cúbicos / día.


De ahí el tremendo interés en llevar este volumen de agua de buena calidad a las cisternas de ITÁLICA.

El desarrollo total del Acueducto era de 36.5 Km, realizado en técnica mixta de cantería y ladrillo.

Su trazado era ciertamente accidentado, con tramos elevados y subterráneos (4 Km de arquería; 16 Km en superficie y 17 de túneles, 0.5 en conexiones y subestructuras de la conducción).
La luz de los arcos era de 3 m, eldovelaje doble y la distancia interarcos de unos cuatro metros aproximadamente, La fábrica es una muestra perfecta del trabajo de sillería romano, con una estructura maciza. de hormigón interior, en el que va encajado el canal revestido de ladrillo.

El Acueducto aunaba belleza y utilidad, estética y funcionalidad y seguía todos los detalles técnicos que aconsejaban los arquitectos Vitruvio y Frontino
Sus restos pueden ser visibles una vez pasadas las instalaciones mineras, a la derecha, en dirección a Gerena.

POBLADO DE LOS MERINEROS

De época Romana, los restos de este poblado se encuentran situados a una media legua del pueblo; en dicho lugar se han hallado gran cantidad de cimientos y muros de mampostería, tejas ladrillos, trozos de columnas y revestimientos de mármol, vasijas de cerámicas y algunas herramientas de hierro.

La extensión que ocupan sus despojos hacen pensar que la población que allí habitaba era de bastante importancia.

LOS CASTREJONES

Este yacimiento está situado frente al Castillo, en la margen izquierda del río Crispinejo.

Se presenta como un amplio poblado situado estratégicamente al borde de las minas y defendido de forma natural en el lado sur por las escarpadas laderas que dan al río y en el este por un profundo barranco.

Cronológicamente puede ser del siglo VIII al IV a. C. y la actividad que realizaban sus pobladores podría centrarse en la explotación de la plata de las minas de Aznalcóllar.

La agricultura también tuvo que ser importante en este asentamiento como se deduce de la cantidad de molinos, cuyos restos aparecen dispersos en el lugar.

La distribución dentro del poblado de estas actividades no aparece diferenciada, de lo que se deduce que era toda la población la que participaba en el desarrollo de ellas.

CERRO ESCOMBRERAS

Está situado al este de la escombrera noroeste de la mina.
En dicho yacimiento no se han encontrado restos de cerámicas, por lo que es imposible determinar su datación; aunque han aparecido algunas monedas romanas bajoimperiales.
Las únicas estructuras encontradas son murarias.
Se supone que pudiera ser una ocupación marginal relacionada con los Castrejones.

NECRÓPOLIS "LAS MESAS"

Se encuentra localizada en la ladera este de una suave colina situada al sureste de Casa Las Mesas al norte de la corta actual.

El descubrimiento de la tumba fue casual al abrir una zanja para colocar una tubería

Después de estudiar parte de los huesos allí encontrados por el antropólogo D.Antonio Mantero se supone que pertenecían a un individuo adulto, probablemente una mujer, de entre 25-35 años, de época romana.

Alrededor de dicha tumba se supone existen varios enterramientos más.

POBLADO "LAS MESAS"

Se encuentra situado a unos 100 metros al este de la Necrópolis "Las Mesas".

En este espacio se han encontrado restos de: cerámicas, escorias de sílice, morteros de mineral, molinos naviformes, monedas etc., pertenecientes a secuencias culturales distintas.

Como resumen de la evolución cronológica del yacimiento, se puede decir que la primera ocupación se da en época Calcolítica, en tomo a mediados del III milenio a. C.

La secuencia queda interrumpida hasta el Bronce Final tardío, alrededor del siglo VII a. C; cuando se produce un nuevo asentamiento relacionado con la producción de plata.

La siguiente etapa es de época romana, en tomo a los siglos I, II d. C; a la que debe pertenecer la Necrópolis.

El último momento de ocupación parece ser que se da en el siglo XVII, probablemente relacionado con el entonces recién fundado Monasterio.

MINA LA ZARCITA

Se accede a ella por la carretera esfaltada que bordea el embalse del Agrio por su margen derecha, en dirección a la presa, quedando los restos de la mina entre ésta y el propio embalse. Sus orígenes se remontan a explotaciones romanas dedicadas a la extracción de sulfuros, e incluso anteriores. En las proximidades se han encontrado restos de otras explotaciones de origen incierto.
La mina permaneció en explotación hasta prácticamente este siglo, quedando todavía restos visibles de alguna edificación y la entrada a los pozos.

Además de los restos de minas anteriormente expuestos, han sido más los encontrados que nos dan una idea de la importancia de las milenarias minas de pirita de Aznalcóllar.

Hay pruebas que muestran que los minerales se han extraído en la mina y sus alrededores desde 2500 años a. C. Esto está documentado primeramente a través de fragmentos localizados en antiguos asentamientos dentro del área industrial.

Isótopos de carbono extraídos de los fragmentos han confirmado además que hubo una sustancial producción de plata en el yacimiento de Aznalcóllar en el periodo fenicio, sobre el 6000-5000 a. C.

ÉPOCA MUSULMANA

EL CASTILLO

Se sitúa en el extremo norte de la población, en la cima del denominado cerro del Castillo. Los restos encontrados forman una meseta plana de tendencia elíptica con el eje mayor de algo más de 100 metros, conservándose parte del amurallamiento en distintos lugares de su perímetro y siendo estos de características desiguales.
Restos de la muralla del Castillo, a la espalda del cementerio.
El origen de la fortaleza no está muy claro; ya que han aparecido restos de cerámica procedentes de la Edad de Bronce, mezclados con otros de origen romano, medieval y moderno; aunque se sabe que fue fortaleza musulmana antes de la Reconquista de Sevilla. De dicha época encontramos en el interior del amurallamiento un aljibe, marcado en el exterior por un brocal de pozo cerámico.

La función del castillo de Aznalcóllar, no era solo la de defender la población local, sino defender el acceso a Sevilla.
Con la Reconquista de Sevilla en 1247, en castillo de Aznalcóllar como todas las fortificaciones occidentales del Aljarafe perdió importancia.

Aún así, dependiendo de la jurisdicción de la ciudad de Sevilla, se hacen reparaciones a finales del siglo XIV nombrando los alcaldes en el siglo XV.




ÉPOCA CRISTIANA

TORREÓN DE LA DEHESILLA

Se encuentra situado a la izquierda de la carretera de Escacena en el denominado "Cortijo del Negro". Parece ser de época cristiana, posterior a la Reconquista de la zona por tropas castellanas.


Torre San Antonio (Olivares)

Torreón de "La Dehesilla''.
La finalidad que tenían estas "torres de flanqueo", era defensiva.
Es una construcción de planta rectangular de 9,30 metros de lado mayor por 6 metros de lado menor.


Torreón "La Dehesilla" (Aznalcóllar)

El cimiento del edificio se halla construido con piedra caliza y pizarra hormigonada, en la que se observan resto de escorificaciones minerales. Dichos cimientos aparecen encofrados de manera superpuesta.
Los sillares constructivos se unen con argamasa en el sistema conocido como "tapiazo".

Su puerta esta orientada al norte. La entrada aparece resaltada con un dintel de roca pulimentada. Poseía dos plantas en alzado. La primera fue de medio cañón, a la segunda se accedía por rampa de peldaños.

EL MONASTERIO

El Monasterio de Ntra. Sra. del Buen Suceso o Retamar, actualmente desaparecido con la construcción de la mina "Los Frailes", fue fundado en 1634 por don Gaspar de Guzmán, duque de Olivares. En su estructura contaba con varios elementos independientes: zona monacal, zona de la noria y zona del molino.

La zona monacal: correspondía a la Iglesia y las dependencias a ella asociadas.

La zona de la noria: estaba ocupada por la noria y la huerta que la rodeaba, regada por medio del circuito hidráulico que en ella se iniciaba.
La zona del molino: se denominaba así por la existencia de un molino de cereal, situado en la margen derecha del río de los Frailes cuya agua era usada para obtener la energía necesaria para mover las piedras.
Restos de un molino de cereal del antiguo monasterio Nuestra Señora del Buen Suceso del s. XVII.
En las inmediaciones del Monasterio existían manantiales de aguas minero- medicinales, las cuales se usaban en cuatro formas: baños, bebida, embrocación (como cataplasma) y embarre.

Los monjes que la habitaban pertenecían a la Orden de San Basilio, de raigambre orientalizante, creada en España en la primera mitad del siglo XVI, quienes fueron expulsados durante la invasión francesa, siendo objeto de robos y expoliaciones hasta su cierre oficial en 1.810.

En las excavaciones realizadas en el Monasterio de Ntra. Sra. del Buen Suceso fue hallado un reloj de sol de piedra calcárea. Según estudios, su realización se puede situar a finales del siglo XVII.

En el monasterio estaba reutilizado como losa en el suelo, por ello su estado era muy malo, siendo restaurado y reintegradas las piezas que faltaban por D. Carlos Nuñez.
Sus dimensiones son: Altura: 50 cm.
Anchura: 40 cm.
Grosor: 15 cm.
Reloj de sol.

En general las potencialidades de estos yacimientos como recurso turístico- cultural son muy escasas debido al estado de deterioro que presentan; aunque sería un sueño realizable, el conseguir que la colección de piezas recuperadas y catalogadas, procedentes de estos yacimientos y dispersas en varios museos arqueológicos, pudieran en un futuro formar parte de una colección que sirviera de base para la creación de un museo en nuestro pueblo; y que gozaría de gran interés cultural y educativo.